Alejandra Zinni: “Argentina no puede darse el lujo de estar derrotada frente a este modelo económico”

En diálogo con Al borde del precipicio, la rectora de la UNQ reflexionó sobre lo que dejó la cuarta Marcha Federal Universitaria.

Alejandra Zinni, rectora de la Universidad Nacional de Quilmes. Créditos: UNQ TV.
Alejandra Zinni, rectora de la Universidad Nacional de Quilmes. Créditos: UNQ TV.
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La cuarta Marcha Federal Universitaria marcó un punto de inflexión en la lucha que mantiene un sector muy grande de la población frente a la política educativa del gobierno. En este sentido, las instituciones retomaron la iniciativa para que la Corte Suprema agilice la decisión y le exija al Ejecutivo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Además, algunos gremios ya anunciaron nuevas medidas de fuerza y el relato oficialista pierde potencia. Para reflexionar sobre lo que dejó la movilización del martes y lo que puede pasar de cara al futuro, Al borde del precipicio conversó con Alejandra Zinni, rectora de la Universidad Nacional de Quilmes. “La universidad pública seguirá resistiendo porque se nutre del coraje de sus trabajadores”, remarcó la máxima autoridad. 

-La vi en imágenes encabezando la columna principal de la cuarta Marcha Federal Universitaria. ¿Qué sensaciones le dejó la movilización?

-Argentina tiene eso de podernos encontrar en las calles periódicamente para abrazarnos, reconocernos y seguir tirando para adelante. A pesar del contexto adverso, fue un momento muy lindo y muy emocionante estar de nuevo compartiendo con todo el sistema universitario en general, y con las personas que todavía no pueden acceder a la educación superior. En este sentido, estamos trabajando muy fuerte para que puedan hacerlo.

-Siempre llama la atención la alegría con la que se marcha, aún cuando la situación es dramática.

-La alegría es fundamental en las calles, porque un pueblo que está triste. Argentina no puede darse el lujo de estar derrotada frente a este modelo económico. Creo que eso lo tenemos que aprender y lo tenemos que ejercitar. 

-En términos de derrota y victoria, el rival es difícil…

Es el rival más difícil desde la vuelta a la democracia. No lo vamos a comparar nunca con un gobierno militar, pero es un emergente nuevo en la política regional y provoca situaciones que el país no está acostumbrado a tolerar. 

-Más allá de las etiquetas vinculadas al fascismo o las derechas, los analistas coinciden en que tiene características antidemocráticas. Aunque es un gobierno legítimo, es ilegal en tanto incumple la Ley. 

Eso es lo distópico de estos tiempos, que tengamos que manifestarnos masivamente en las calles para pedirle al gobierno nacional que cumpla con una Ley que sancionó el Poder Legislativo. Es increíble, es la primera vez que nos pasa algo similar desde la vuelta de la democracia. Además, la Ley de Financiamiento Universitario tiene una legitimidad impresionante porque siempre consiguió la mayoría en el Congreso. 

-Pero el gobierno no cumplió…

-Como el gobierno no cumplió, desde el Consejo Interuniversitario Nacional presentamos las acciones legales correspondientes y la justicia nos dio la razón dos veces. Esto hay que contarlo todas las veces que sean necesarias, para que la comunidad entienda a lo que nos estamos enfrentando

-El gobierno pinta como un cuco al Consejo Interuniversitario Nacional. ¿De qué estamos hablando cuando mencionamos al CIN?

-El Consejo es el organismo que nuclea a todas las autoridades superiores de las universidades nacionales y algunas provinciales también. El CIN es temido por el gobierno porque es uno de los pocos espacios que no pudo romper

-¿Por qué?

-En el Consejo coexistimos dos bloques bien diferentes, uno más peronista y otro más reformista radical. Discutimos todo con dos miradas bien diferentes, pero siempre llegamos a un acuerdo y eso al gobierno lo vuelve loco, le molesta muchísimo

Alejandra Zinni encabezando la marcha junto al rector de la UNRN, Anselmo Torres, y Sandra Torlucci, rectora de la UNA. Créditos: Natalia García / Prensa UNQ.
Alejandra Zinni encabezando la marcha junto al rector de la UNRN, Anselmo Torres, y Sandra Torlucci, rectora de la UNA. Créditos: Natalia García / Prensa UNQ.

-En este momento la Ley se encuentra en manos de la Corte Suprema. 

-Lo que está ahora en la Corte Suprema es un recurso extraordinario que presenta el Poder Ejecutivo contra la aplicación de la cautelar. Lo que dice esa cautelar es que el gobierno nacional tiene la obligación de cumplir con dos artículos específicos de la Ley de Financiamiento Universitario referidos a la actualización de los salarios y las becas estudiantiles. Sin embargo, hay que aclarar que la Ley no está suspendida, lo que se está dirimiendo solo son estos dos artículos.

-Muchas veces lo urgente tapa a lo importante, pero la Ley de Financiamiento tiene muchos puntos sobresalientes más allá de los salarios, las becas y los gastos de funcionamiento. 

-La Ley es bastante más amplia y es importante resaltar que la movilización de esta semana no solo se basó en un reclamo salarial, sino que estamos muy por encima de eso. Estamos pidiendo que el gobierno cumpla con una Ley, y me parece que eso habla de la defensa de las instituciones, de la democracia y de la independencia de poderes que contempla la Constitución en este país. No fue una marcha gremial, fue algo mucho más complejo y mucho más simbólico

-Van dos años y medio de gobierno, ¿dónde ve el deterioro de la Universidad Nacional de Quilmes en lo cotidiano?

-Lo veo en todos lados. La universidad pública no escapa a las generales de lo que le está pasando a las personas en todos los ámbitos. No solo veo un deterioro económico en las funciones sustantivas de la universidad, que seguimos sosteniendo con un esfuerzo enorme de los trabajadores y las trabajadoras que habitamos estas casas de altos estudios, sino que también hay un empobrecimiento de toda la población, salvo algunos que se están haciendo muy ricos. Si uno se pone a mirar las estadísticas de los autos importados, por ejemplo, ve que se matricularon 41 Porsche en abril, lo cual es un récord histórico. 

-Un funcionario apareció en Congreso con una Tesla Cybertruck, que sale entre 250 y 300 mil dólares en Argentina.

-Eso es escandaloso y demuestra un nivel de impunidad que es alarmante. Cualquier persona elegida por el pueblo que se maneje en un auto de esas características, simplemente lo hace para provocar

-Pero el gobierno nacional dice que las universidades públicas están llenas de curros.

–Ellos mismos denuncian que las universidades no nos dejamos auditar, cuando en realidad tenemos una auditoría por año donde presentamos todas las rendiciones. Lo más significativo de esto es que hay un ranking de transparencia construido por este gobierno, y la Universidad Nacional de Quilmes está en los niveles más altos, incluso por encima de otros organismos del Poder Ejecutivo.

Alejandra Zinni junto a la comunidad de la UNQ frente al rectorado de la Universidad. Créditos: Natalia García / Prensa UNQ.
Alejandra Zinni junto a la comunidad de la UNQ frente al rectorado de la Universidad. Créditos: Natalia García / Prensa UNQ.

-Otra cosa que se repite hasta el cansancio desde el gobierno nacional tiene que ver con las bajas tasas de egreso. ¿Cómo es eso? 

-En realidad, si se tomaran el trabajo de analizar los datos puros y duros, llegarían a una conclusión que no es esta. Sin embargo, estamos en la era de la posverdad, ‘miente miente, que algo quedará’. La educación superior en Argentina es un derecho y tenemos ingreso irrestricto, entonces es bastante complicado comparar con otros países de la región. Aun así, tenemos una tasa de graduación por encima de la de Brasil, que tiene un sistema de ingreso muchísimo más estricto que el nuestro. Y aunque estamos por debajo de Chile, su sistema es bastante diferente al nuestro. Estamos en los términos medios, no es un tema para alarmarse.

-A pesar de lo que dice, para el gobierno nacional todo es un gasto.

-El problema es que piensan que la educación es un gasto, pero el acceso a la educación superior es un derecho, es una inversión que hace el Estado. Las personas que se gradúan en la universidad pública le devuelven con creces al Estado la inversión que se hizo para su formación. Invertir en la formación de recursos humanos es la diferencia entre ser un país desarrollado y un país subdesarrollado. Los países desarrollados invierten en ciencia, tecnología y educación. 

-Por tomar dos referencias, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y la Universidad Nacional de Río Negro aumentaron notablemente sus matrículas en el último. ¿En qué estado se encuentra la UNQ?

-Cuando vienen los modelos neoliberales y la situación económica aprieta, las matrículas en la universidad pública se disparan. Es un fenómeno complejo. Desde mi punto de vista, tiene que ver con la percepción social de que la universidad pública es un motor de ascenso social. Cuando las políticas económicas ajustan, la sociedad responde mandando a sus pibes a la universidad. Es es así, entre grado y posgrado tenemos 42 mil estudiantes, 10 mil más que hace tres años.

-O sea que no solo se necesita la actualización de los gastos de funcionamiento para sostener lo que hay hasta ahora, sino que se necesita crecer en todos los aspectos. 

-Es cierto que en este momento las funciones sustantivas de la Universidad se sostienen con el esfuerzo de los trabajadores y de las trabajadoras. Pero el aporte que se tiene que realizar en infraestructura, en crecimiento edilicio, en equipamiento de las aulas y en lugares más confortables para las personas que trabajamos todos los días en esta institución, es una responsabilidad del Estado. Así lo dice la Constitución Nacional, simple y claro. Sin embargo, para este gobierno todos somos descartables.

-Aun en este contexto, la Universidad inauguró un Centro de Biosimulación para quienes estudian Enfermería…

-La UNQ sigue haciendo un esfuerzo enorme para poder brindarle mejores condiciones a las y los estudiantes. El Centro de Biosimulación está espectacular porque tiene todo lo mismo que un centro de salud, pero con alta tecnología. Las camas, los monitores, los muñecos que simulan a las personas, es todo igual. Me llevé una muy grata sorpresa, y eso que vengo de las ciencias exactas y estoy acostumbrada a ver equipamiento. 

De cara al futuro

-No falta tanto para las próximas elecciones, ¿qué podría pasar para las universidades si sigue este modelo de ajuste y desfinanciamiento?

-Sería catastrófico y la universidad sería el menor de los problemas, dado que, si sigue este modelo, se deteriorará todo el tejido social y vamos a tener problemas muchísimo más graves. Pero la universidad pública seguirá resistiendo porque se nutre del coraje de las personas que trabajan en estas instituciones, porque tenemos un rol social muy importante y porque la población sabe que somos un motor de ascenso social. 

-Y si gana un gobierno interesado en el desarrollo del conocimiento y la industria, ¿cómo habría que reconstruir lo que se destruye en tan poco tiempo?

-Ese es el problema, lo que se destruye muy rápido tarda mucho tiempo en reconstruirse. Lo haremos como siempre, militando, luchando, aportando saberes, recomponiendo los salarios y volviendo a traer a los investigadores y las investigadoras que se fueron del país. Esto no es nuevo, no es la primera y probablemente no será la última vez, así que nos daremos la tarea de reconstruir con alegría, porque es la única forma en la que sabemos hacer las cosas en la universidad pública y en la Argentina.

-Y en ese nuevo panorama, ¿hacia dónde debería orientarse la universidad y qué rol debería cumplir? Por ejemplo, una de las cuestiones de las que se habla es de la creación de nuevas carreras, de actualizar las que ya existen y de achicar los tiempos de estudio.

-Cuando estudiaba, pensaba que la universidad era un lugar donde los cambios podrían hacerse rápido. Sin embargo, la experiencia y los años me enseñaron que las universidades son instituciones de base pesada que tienen que dar discusiones incómodas para generar cambios profundos. Después, creo que de toda crisis sale una oportunidad y se pueden dar debates muy interesantes en cuanto a la actualización de las currículas, la duración real de las carreras y la incorporación de la inteligencia artificial.

-Si la llama un representante del gobierno y le dice que está arrepentido, que quiere reconstruir la situación que atraviesan las universidades públicas, ¿qué le diría?

Que cumplan la Ley. Fin.


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