{"id":29213,"date":"2025-06-12T20:32:10","date_gmt":"2025-06-12T23:32:10","guid":{"rendered":"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=29213"},"modified":"2025-06-12T20:32:11","modified_gmt":"2025-06-12T23:32:11","slug":"por-que-algunos-bebes-caminan-a-los-9-meses-y-otros-a-los-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=29213","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 algunos beb\u00e9s caminan a los 9 meses y otros a los 18?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio has-medium-font-size\" id=\"block-e7a9ff36-ee0c-4796-9d2e-1fd69773da3a\">Una parte de esa diferencia se explica por el ADN. Lo demostr\u00f3 un estudio brit\u00e1nico que analiz\u00f3 m\u00e1s de 70 mil perfiles gen\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\" id=\"block-c3ee2a7f-4bf9-43dd-a0f6-8acc1087bdbe\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1040\" height=\"420\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/bebe-camina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-29219\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una fecha que tambi\u00e9n est\u00e1 en los genes. Cr\u00e9ditos: MXP\/IA.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\" id=\"block-792ca364-1b8e-4135-8180-b4418ab97e95\">El living, la alfombra, los brazos en alto. Un adulto que espera, un beb\u00e9 que duda. Un paso. Otro. Tropieza, se cae. Pero eso no importa. Camin\u00f3. Y algo cambia para siempre. Los padres lo celebran, lo graban, lo suben a redes. Es un hito, un s\u00edmbolo. Pero tambi\u00e9n, seg\u00fan una nueva investigaci\u00f3n, es otra cosa: una manifestaci\u00f3n f\u00edsica de lo que ya estaba escrito en el ADN.<\/p>\n\n\n\n<p>Un equipo de cient\u00edficos de las\u00a0<strong>universidades de Surrey y Essex<\/strong>, en el Reino Unido, analiz\u00f3 la informaci\u00f3n gen\u00e9tica de\u00a0<strong>m\u00e1s de 70 mil beb\u00e9s<\/strong>\u00a0y encontr\u00f3\u00a0<strong>11 marcadores gen\u00e9ticos<\/strong>\u00a0asociados al momento exacto en que un ni\u00f1o empieza a caminar. La <a href=\"ahttps:\/\/agencia.unq.edu.ar\/\" rel=\"nofollow\" title=\"\">Agencia de Noticias Cient\u00edficas de la Universidad Nacional de Quilmes<\/a> accedi\u00f3 al trabajo, publicado en la revista cient\u00edfica\u00a0<strong>Nature Human Behaviour<\/strong>, donde se sugiere que la\u00a0<strong>gen\u00e9tica explica aproximadamente el 25 por ciento\u00a0de la variabilidad<\/strong>\u00a0en la edad de la marcha.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto significa que el primer paso no depende \u00fanicamente de lo que pasa afuera \u2014el entorno, la estimulaci\u00f3n, la crianza\u2014, sino tambi\u00e9n de lo que cada chico trae consigo desde el nacimiento. Hasta ahora, la marcha era un evento m\u00e1s del desarrollo infantil, rodeado de expectativas, comparaciones y, muchas veces, ansiedad. \u00bfCamina a los 10 meses? \u00bfTarda hasta los 16? \u00bfEs normal? \u00bfEs preocupante?<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio brit\u00e1nico aporta una nueva lectura:&nbsp;<strong>la edad de la caminata est\u00e1 parcialmente determinada por factores gen\u00e9ticos<\/strong>. Y no solo eso:&nbsp;<strong>algunos de los genes asociados a caminar m\u00e1s tarde tambi\u00e9n se vinculan con un mayor nivel educativo y con menor riesgo de <strong>Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n e Hiperactividad<\/strong> (<strong>TDAH<\/strong>)<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa edad de la marcha tiene correlaciones gen\u00e9ticas con varios aspectos del desarrollo cognitivo\u201d, se se\u00f1ala en el art\u00edculo. Lo que significa que ese paso, tan esperado como emocional, tambi\u00e9n habla del desarrollo interno. No es solo un momento simb\u00f3lico. Es una expresi\u00f3n de procesos biol\u00f3gicos complejos. Por eso, se insiste en una advertencia: dentro del rango considerado t\u00edpico (entre los 8 meses y los 2 a\u00f1os), un inicio m\u00e1s temprano o m\u00e1s tard\u00edo&nbsp;<strong>no deber\u00eda interpretarse como se\u00f1al de alarma<\/strong>. Es parte del repertorio humano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>M\u00e1s que piernas: lo que dicen los genes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los hallazgos m\u00e1s notables del trabajo es que los&nbsp;<strong>genes que influyen en el momento de caminar tambi\u00e9n est\u00e1n relacionados con el desarrollo cerebral<\/strong>. Algunos afectan el tama\u00f1o del cerebelo, una zona crucial para el equilibrio y la coordinaci\u00f3n motora. Otros est\u00e1n ligados a la plasticidad sin\u00e1ptica, la capacidad del cerebro para reorganizarse. Es decir: el cu\u00e1ndo se camina tiene conexiones profundas con el c\u00f3mo se piensa. Caminar, seg\u00fan los datos,&nbsp;<strong>no es s\u00f3lo una funci\u00f3n motora<\/strong>, sino un fen\u00f3meno integrado con las capacidades cognitivas, atencionales y conductuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de interrelaci\u00f3n gen\u00e9tica no es nueva, pero\u00a0<strong>nunca se hab\u00eda demostrado con esta precisi\u00f3n<\/strong>\u00a0en relaci\u00f3n a la marcha infantil. El tama\u00f1o de la muestra (m\u00e1s de 70 mil casos) le da al estudio una potencia estad\u00edstica in\u00e9dita en este campo. Adem\u00e1s, al analizar los datos gen\u00e9ticos cruzados con antecedentes educativos y conductuales, el equipo identific\u00f3 un patr\u00f3n:\u00a0<strong>los ni\u00f1os con ciertos perfiles gen\u00e9ticos asociados a marcha m\u00e1s tard\u00eda tambi\u00e9n ten\u00edan menor probabilidad de presentar hiperactividad o conductas impulsivas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n no propone cambiar los criterios de atenci\u00f3n pedi\u00e1trica ni desestimar el rol del ambiente, pero s\u00ed&nbsp;<strong>invita a repensar el modo en que se interpreta este hito del desarrollo<\/strong>. Y, sobre todo, a quitar presi\u00f3n a las familias. \u201cLas diferencias en la edad del primer paso no deben verse autom\u00e1ticamente como un signo de anomal\u00eda\u201d, remarca el trabajo. La gen\u00e9tica tiene su peso. Y reconocerlo ayuda a contextualizar lo que antes se viv\u00eda como retraso o preocupaci\u00f3n innecesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n abre nuevas preguntas. \u00bfPodr\u00edan estos marcadores gen\u00e9ticos ayudar a anticipar trastornos motores severos? \u00bfO a personalizar las terapias para ni\u00f1os con dificultades motrices? \u00bfY si caminar fuera un indicador temprano de algunos rasgos del desarrollo neurol\u00f3gico? Todav\u00eda no hay respuestas definitivas, pero&nbsp;<strong>el estudio inaugura una nueva l\u00ednea de investigaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;en el cruce entre gen\u00e9tica, motricidad y desarrollo cognitivo. Y lo hace con datos duros, muestras amplias y respaldo acad\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Caminar, entonces, no es solo caminar. Es un acto que condensa el cuerpo, el cerebro y el genoma. Un paso que no empieza en la planta del pie, sino en lo m\u00e1s profundo de las c\u00e9lulas. El entorno sigue contando, claro. Los afectos, el espacio para moverse, el est\u00edmulo diario. Pero lo que muestra esta investigaci\u00f3n es que&nbsp;<strong>tambi\u00e9n cuenta lo que no se ve<\/strong>: esa arquitectura gen\u00e9tica que define, entre muchas otras cosas,&nbsp;<strong>el momento exacto en que un ni\u00f1o se pone de pie y avanza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\" id=\"block-792ca364-1b8e-4135-8180-b4418ab97e95\">Con todo, ese primer paso, que parece solo un movimiento, tambi\u00e9n es un mensaje. Un lenguaje biol\u00f3gico. Un dato del cuerpo que dice m\u00e1s de lo que creemos. Y, sobre todo, un recordatorio de que cada chico tiene su propio tiempo. A veces, escrito desde el principio.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-e31d8b4a alignwide uagb-is-root-container\">\n<div class=\"wp-block-uagb-advanced-heading uagb-block-ead76a57\"><h4 class=\"uagb-heading-text\">\u00daltimas noticias de la secci\u00f3n Ciencias:<\/h4><\/div>\n\n\n\n\t\t\t<div class=\"wp-block-uagb-post-carousel uagb-post-grid  uagb-post__image-position-top uagb-post__image-enabled uagb-block-24e22604     uagb-post__arrow-outside uagb-slick-carousel uagb-post__items uagb-post__columns-3 is-carousel uagb-post__columns-tablet-2 uagb-post__columns-mobile-1\" data-total=\"62\" style=\"\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36279\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Rivero.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"Los m\u00e9todos convencionales de tratamiento de efluentes complican el descarte de los desechos generados en las empresas textiles (imagen cedida por LIBIOS)\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36279\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Un equipo de la Universidad Nacional de Quilmes desarroll\u00f3 una estrategia eficaz para tratar efluentes textiles<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36103\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/pexels.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"La ciencia muestra que la energ\u00eda invertida puede aceptarse cuando el premio compensa la demanda. Cr\u00e9dito: Pexels.\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36103\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">\u00bfEstamos programados para ser perezosos? Cient\u00edficos revisan el mito del m\u00ednimo esfuerzo<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35979\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pinterest.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"La nueva piel artificial busca que pr\u00f3tesis y robots no solo toquen, sino que tambi\u00e9n puedan sentir temperatura, presi\u00f3n y textura. Cr\u00e9dito: Pinterest.\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35979\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Cient\u00edficos logran una piel artificial que se siente como la humana<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36002\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/John-Craig-Venter-1.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"Venter ten\u00eda 79 a\u00f1os y hab\u00eda sido una pieza fundamental del Proyecto Genoma Humano y de los comienzos de la biolog\u00eda sint\u00e9tica (imagen: npr.org)\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=36002\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Falleci\u00f3 John Craig Venter, cient\u00edfico clave en la comprensi\u00f3n del genoma humano<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35826\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Pulpo-gigante-principal.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"Los pulpos gigantes del Cret\u00e1cico eran cazadores y ten\u00edan la capacidad de romper esqueletos y caparazones (imagen: muyinteresante.okdiario.com)\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35826\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Monstruos prehist\u00f3ricos: \u00bfc\u00f3mo era el pulpo gigante que habit\u00f3 los oc\u00e9anos hace cien millones de a\u00f1os?<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35742\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"504\" height=\"204\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2026-04-21-estudiantes-inteligencia-artificial.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"Cr\u00e9ditos: Infobae\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35742\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Los estudiantes usan IA sin dimensionar su impacto cognitivo y creen que saben m\u00e1s que sus profesores<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35716\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Cancer-de-pancreas.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"El c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas es un tumor agresivo y a menudo asintom\u00e1tico en etapas tempranas, lo que dificulta su detecci\u00f3n precoz y conlleva una alta mortalidad. Cr\u00e9ditos: La voz de Galicia.\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35716\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Avanza un nuevo tratamiento contra el c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas metast\u00e1sico<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<article class=\"uagb-post__inner-wrap\">\t\t\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__image'>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35487\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"388\" src=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/boca-river-en-familia.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\u00a0F\u00fatbol y cerebro: el v\u00ednculo que explica la pasi\u00f3n argentina. Cr\u00e9ditos: Midjourney.\" \/>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"uagb-post__title uagb-post__text\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/agencia.unq.edu.ar\/?p=35487\" target=\"_self\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">River vs. Boca: \u00bfPor qu\u00e9 el partido tambi\u00e9n ocurre en el cerebro?<\/a>\n\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\t\t\t<div class='uagb-post__text uagb-post-grid-byline'>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/article>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una parte de esa diferencia se explica por el ADN. 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