
Margaret Ann Bulkley nació en 1789 en Irlanda en el seno de una familia de pocos recursos. En una época donde las mujeres tenían enormes restricciones para acceder a la educación universitaria, Bulkley aprovechó los contactos de su entorno: su tío, el pintor y profesor James Barry, y el general Francisco De Miranda, un militar venezolano. El plan era que estudiara medicina en Edimburgo y, una vez que De Miranda lograra liberar Venezuela de la monarquía española, viajara al país latinoamericano para ejercer allí su profesión como mujer.
Para eso, tomó prestado momentáneamente el nombre de su tío, se disfrazó de varón y estudió medicina en la Universidad de Edimburgo entre 1809 y 1812. “James no es otra identidad, sino que fue otro ‘atuendo’ de Margaret. Fue un medio de ella para ser y alcanzar aquello que anhelaba”, plantea Belén Pasqualini, actriz de la obra (Ser) James, a la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ.
Sin embargo, el proyecto de De Miranda fracasó y el viaje a Venezuela nunca se concretó. Tras graduarse, trabajó en el Hospital St Thomas de Londres y luego se incorporó al cuerpo médico del ejército británico. Lo que había comenzado como una estrategia para acceder a la educación y ejercer como médica se convirtió en una identidad que mantuvo durante el resto de su vida.
Como James Barry, trabajó como médico en distintos territorios del Imperio británico, entre ellos India, Jamaica, Malta, Corfú, Mauricio, Trinidad y Tobago y Canadá. También participó en la campaña de Waterloo. En 1826, en Sudáfrica, realizó la primera cesárea con éxito del Imperio británico, en la que sobrevivieron tanto la madre como el hijo. Durante más de cuatro décadas desarrolló una reconocida carrera dentro del ejército británico sin que su identidad como Margaret Bulkley fuera descubierta públicamente.

Pasqualini reflexiona: “Al ir detrás de su anhelo, Margaret aportó un peldaño más a la larga escalera que transita la lucha por la igualdad. Una batalla que lleva siglos en la historia de la humanidad. Su ejemplo contagió y contagia inspiración y fuerza para todos aquellos que lo necesitan”. Barry está enterrado en el cementerio Kensal Green de Londres y su lápida lleva el nombre y el título con el que fue conocido la mayor parte de su vida.
Margaret/James vuelven a la vida en el escenario
Pasqualini descubrió la historia de Margaret/James en la biblioteca de su abuelo y les llevó la idea de escribir una obra al respecto a los directores Juan Francisco Dasso y Julieta Desmarás. Tras un proceso de creación, composición de las dos identidades y puesta en escena, la obra teatral (Ser) James se estrenará en el teatro Dumont 4040 el próximo lunes 17 de agosto y estará en cartelera hasta el lunes 7 de septiembre.
“Convoqué para escribir el guión a dos personas en vez de a una sola, para que pudieran componer cada una de las identidades de nuestro personaje doble. Juan Dasso aportó la voz de Margaret y Julieta Desmarás, la voz de James. Quise cruzar estratégicamente los sexos de quienes escribían para que la escritura estuviera atravesada por la sensibilidad del género opuesto”, explica Pasqualini, que interpreta tantao a Margaret como a James.
Por su parte, la directora Julieta Desmaras expresa a la Agencia: “(Ser) James es el retrato de una fuerza inconmensurable: la vida de una persona fascinante que superó los egos militares, revolucionó la higiene médica y salvó vidas en partos históricos. Además, el vestuario es una pieza fundamental ya que fue la armadura imprescindible que le permitió a Margaret habitar el mundo y sobrevivir como James. A esto, se suma una escenografía clave y simbólica: una mesa de confección única, que muta constantemente para ser mesa quirúrgica o el barco que lo lleva a sus destinos”.

Además, la historia de Bulkley/Barry tiene muchos interrogantes alrededor; hasta el día de hoy se desconoce si eligió vivir como varón para poder ejercer la medicina o si efectivamente se identificaba con el género opuesto. Juan Francisco Dasso, director de la obra, aporta: “Es una historia que tiene mucho mito alrededor, lo cual lejos de ser un problema permitió dejar espacio a la imaginación y apropiarnos de este personaje. El público va a ver una obra original, con libro y música originales, que combina elementos contemporáneos con los históricos”.

