
Los supercentenarios son personas que viven más allá de los 100 años. Al alcanzar esta longevidad y evitar o retrasar las principales enfermedades de la vejez, se constituyen en un modelo de envejecimiento saludable. El estudio reportado en el artículo de Cell incluyó a 173 supercentenarios japoneses. En ellos se evaluaron componentes genéticos asociados a la longevidad, así como células que forman parte del sistema inmune. En una segunda instancia, correlacionaron esa información con la reducción del riesgo de contraer enfermedades asociadas a la vejez.
Los investigadores encontraron, en primer lugar, un tipo celular que se incrementa con la edad y que aumenta de forma considerable en quienes superan el siglo de vida. Se trata de las células CD4CTL, una clase de glóbulo blanco conocido como linfocito e implicado en la destrucción de otras células infectadas o tumorales. En personas que rondan los 70 años, las CD4CTL corresponden al 4 por ciento de todos los linfocitos, mientras que, más allá de los 100 años, este porcentaje casi llega al 18 por ciento.
Además de la cantidad exacerbada de células CD4CTL, los investigadores reportaron que no presentaban agotamiento inmunológico. En otras palabras, las células de los supercentenarios eran casi tan activas como las de personas más jóvenes. Esto significa que el envejecimiento extremo no conlleva una pérdida de funcionalidad en este tipo celular, como si ocurre en otros.
Al indagar en las bases de datos, los investigadores hallaron que células T CD4CTL con características similares a las de los supercentenarios habían sido halladas en pacientes con cáncer, en particular de pulmón, de mama y de hígado. Sin embargo, ninguno de los ancianos que conformaron el estudio había contraído estos tumores. Los autores del trabajo plantean que las células podrían configurar una “vigilancia inmunológica” frente a alteraciones oncológicas. Los linfocitos serían capaces de detectar de forma muy temprana a células tumorales para, así, eliminarlas. Al ser tantas en los supercentenarios, impedírian la progresion de la enfermedad. Segun los mismos autores, aun faltan datos para esta afirmación pero es una posible explicación a la proliferación de estas células.
Los investigadores afirman que el sistema inmune de los supercentenarios es fundamental para alcanzar edades tan avanzadas. Según explican, no se trata solamente de una conservación de la función, sino de una reorganización total con el objetivo de combatir las enfermedades típicas de la vejez. En este contexto, las células CD4CTL podrían representar una adaptación al paso del tiempo, guerreras contra el reloj que logran preservar la salud de quienes las poseen.

