
Por Eliana Silva *
De manera reciente, un grupo de estudiantes del Taller de Periodismo Científico de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) recorrió las instalaciones del Planetario de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Allí, Guillermo Bosch, astrónomo y director del mismo, explicó el funcionamiento de la institución junto con sus diferentes proyectos y desafíos. En exclusiva para la Agencia, te contamos los detalles de una recorrida por un lugar emblemático; casi que un viaje espacial sin salir de La Plata.
Al llegar, el recibimiento del edificio se da junto a un cartel que dicta “sin salarios dignos la universidad no funciona”. Al igual que la mayoría de las instituciones públicas argentinas, la crisis político-económica atraviesa al Planetario de la UNLP. El incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario afecta a sus múltiples empleados, muchos de los cuales son estudiantes o profesionales de diferentes campos científicos que, a su vez, llevan adelante proyectos de comunicación e investigación interdisciplinarios.
Más allá de una situación de conflicto e incertidumbre constante, el Planetario se las arregla para ofrecer un menú de actividades de primer nivel. Las iniciativas son variadas y se dirigen a diferentes audiencias. Muchas de ellas entrelazan ciencias y artes, un aspecto que facilita el acercamiento de personas por fuera del campo académico. Con visitas guiadas por parte de estudiantes avanzados, actividades interactivas, realización de eventos tecnológicos, producciones audiovisuales, vigilias astronómicas y proyecciones full dome, el espacio ofrece experiencias inolvidables tanto a niños como a adultos, con el objetivo de comunicar y educar de manera entretenida y articulada.
Bosch amplía con más detalles: “Nuestro público principal son los niños, por las escuelas, pero las actividades están desarrolladas para que las puedan disfrutar personas de todas las edades. Hay mucho trabajo artístico y quizá, en una proyección de 20 minutos en el domo, 15 son de juego y efectos visuales, y solo 5 son explicaciones científicas. El punto es enseñar sin aburrir y despertar curiosidades”.
Además de los niños, la institución recibe la visita de múltiples alumnos de estudios superiores, que pueden saciar sus dudas de forma precisa con los guías, quienes están avanzados en sus carreras o ya recibidos y pueden responder de forma personal y especializada cada consulta. “Mientras que en otro lugar un guía usualmente solo puede responder de manera general, aquí las explicaciones son dadas por personas que realmente conocen de lo que están hablando porque lo han estudiado”, remarca el director.

Otro gran atractivo es un impresionante meteorito de tipo metálico de 4 mil años de antigüedad, compuesto por hierro y níquel, y proveniente de la histórica zona Campo del Cielo, ubicada en Santiago del Estero. La pieza fue cedida en comodato en diciembre de 2024 por el fiscal de Estado, Dr. Raúl Albarete y el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. Se exhibe al público dentro de un estante protegido y puede ser tocada por los visitantes a partir de una apertura.
Sin embargo, la estrella del lugar es el inmenso domo donde se proyectan diferentes producciones que, por las características de la estructura, resultan en una experiencia inmersiva altamente sensitiva. A partir de proyectores digitales que emiten imágenes con resolución 4k, un sistema de audio circundante diseñado para rodear al público y una capacidad en la sala de 175 personas, adentrarse se convierte en una aventura.


Antes de finalizar la visita, también es posible visualizar un cortometraje infantil de 20 minutos sobre el espacio exterior. “Hubo un tiempo en que transmitimos películas de terror” comenta Bosch, haciendo pensar en la intensidad de ver un filme de ese género de forma completamente envolvente.
El Planetario Ciudad de La Plata, ubicado en Avenida Iraola y calle 118 dentro del Paseo del Bosque, abre al público general los fines de semanas y feriados (viernes de 9 a 20 horas, sábados, domingos y feriados de 14 a 20), reservando la apertura de días semanales (martes a jueves, de 9 a 18) a visitas escolares con reserva previa.
Las funciones inmersivas de fin de semana ofrecen tanto cortometrajes infantiles, como documentales científicos. Por último, también se ofrecen recorridos institucionales guiados por los módulos de Ciencia al toque, el Telescopio Gran Ecuatorial y el Museo.
*Es estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la UNQ.

