
María Julia Ousset, graduada de la Universidad Nacional de Quilmes, lideró un equipo de investigación que reconstruyó el ADN del huemul, el ciervo de la Patagonia en peligro de extinción. Aunque habitó una superficie más grande en los Andes patagónicos, la caza, la introducción de ganado, la fragmentación y la pérdida de hábitat hizo que su población se redujera con velocidad. Para tomar dimensión, se estima que en la actualidad sobreviven 1500 individuos distribuidos en pequeños números. A partir de este hallazgo realizado por el Centro de Investigaciones en Toxicología Ambiental y Agrobiotecnología del Comahue (Citaac), que depende de la Universidad Nacional del Comahue y el Conicet, se podrán diseñar nuevas estrategias y optimizar las decisiones sobre el manejo de la población de este mamífero nativo que habita el sur de Argentina y de Chile.
En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, Ousset detalla: “Hasta el momento, la información genética disponible sobre el huemul era limitada y los estudios se centraban en unas pocas regiones de su ADN. Hoy, al contar con un genoma de referencia, tenemos una base mucho más amplia para desarrollar nuevas herramientas que permitan estudiar y comparar la información genética de individuos y poblaciones. Los datos que generemos se complementarán con el conocimiento existente y contribuirán a orientar las decisiones de manejo de la especie”.
Y continúa: “Contar con un genoma de referencia permitirá ampliar la información genética disponible para orientar las decisiones de manejo. En el caso del huemul, sus poblaciones se encuentran fragmentadas, lo que puede limitar el intercambio genético y favorecer la reproducción entre individuos emparentados. Conocer el grado de parentesco nos permite orientar los cruzamientos para preservar la diversidad genética. Aunque no es el único factor, mientras más diversidad genética haya en una población, más probabilidades tendrá de responder y adaptarse a cambios que se produzcan en el ambiente”.
De esta manera, los investigadores del Citaac liderados por Ousset desarrollaron por primera vez un genoma de referencia para el estudio del huemul. En términos simples, el genoma es el conjunto completo de ADN de un organismo y contiene la información necesaria para su desarrollo y funcionamiento. Un genoma de referencia funciona como un mapa que sirve de base para estudiar y comparar, a nivel genético, diferentes individuos y poblaciones.

El trabajo fue reconocido como genoma de referencia para el huemul y depositado en el Centro Nacional de Información Biotecnológica, una de las principales bases internacionales de información biológica.
Neuquina y quilmeña
María Julia Ousset terminó el secundario en Neuquén y se fue a estudiar a la Universidad Nacional de Quilmes a mediados de la década del 90. Lo que parecía una estadía de estudio para realizar la licenciatura en Biotecnología, se extendió un poco más y terminó habitando la institución durante más de 15 años como estudiante, investigadora y docente. A pesar de haber nacido del otro lado del país, la científica se transformó en una quilmeña más.
“Para mi formación profesional, la Universidad Nacional de Quilmes fue fundamental. Básicamente, lo que alcancé hoy es gracias a todo lo que empecé haciendo y aprendí allá. Aunque Neuquén es mi lugar y mi identidad, Quilmes y la UNQ significan muchísimo para mí. Allí pasé los mejores años de mi juventud y conocí a mis amigos, con quienes hasta hoy seguimos muy unidos. Amo la UNQ, la fui a visitar hace poco y cada vez está más grande y más hermosa. Soy una fanática de la institución”, resalta la investigadora.
El desarrollo liderado por Ousset se da en medio del ataque a las universidades y a la educación superior, con un gobierno nacional que desprecia a la ciencia y a sus científicos. “Además de la UNQ, me formé en la UBA, donde realicé la maestría en Biología Molecular Médica, y en la UNNOBA, donde estoy terminando la maestría en Bioinformática y Biología Computacional. Solo tengo palabras de agradecimiento para la educación superior pública. Es muy triste lo que está pasando. Siempre trato de concientizar sobre la importancia y el excelente nivel de la ciencia argentina”.

