“Mapa de la memoria”: el sitio web de la UNAJ que reconstruye las historias de vida de los desaparecidos de la última dictadura

El proyecto geolocaliza dónde fueron secuestradas y aporta información sobre quiénes eran, a qué se dedicaban y qué se sabe de ellas.

Captura de pantalla del "Mapa de la memoria. Lugares de secuestro y desaparición durante la última dictadura militar (1976-1983).
Florencio Varela, Berazategui y Quilmes". Créditos: UNAJ.
Captura de pantalla del “Mapa de la memoria. Lugares de secuestro y desaparición durante la última dictadura militar (1976-1983).
3 minutos

¿Quiénes eran las personas que fueron secuestradas y desaparecidas durante la última dictadura cívico militar? ¿Qué calles caminaban? ¿Dónde nacieron y a qué se dedicaban? Algunas de estas preguntas rondaban en la cabeza de un grupo de investigadoras de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y pusieron manos a la obra para responderlas. De manera reciente, lanzaron “Mapa de la memoria”, un sitio web interactivo que geolocaliza los lugares donde fueron secuestradas y desaparecidas estas personas durante la última dictadura en los partidos de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui. Aunque aún está en construcción, el sitio puede visitarse de manera libre.

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Verónica Chelotti, una de las responsables del proyecto, cuenta: “La necesidad de construir este mapa parte de una vacancia en la reconstrucción de la historia reciente de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui. Si bien existen investigaciones, listados de víctimas y un trabajo sostenido de los organismos de derechos humanos, todavía está pendiente una reconstrucción integral de las historias de las personas desaparecidas y asesinadas y, especialmente, de las relaciones sociales que fueron afectadas por el terrorismo de Estado”. Chelotti es graduada de la Licenciatura en Comunicación Social y maestranda en Historia Pública y Divulgación de la Historia, ambas carreras en la UNQ. También, es responsable de comunicación de la Dirección de Género, Diversidad y Derechos Humanos, área donde se inscribe el Mapa de la memoria.

En un formato accesible e interactivo, el mapa busca hacer visible las historias personales en un mismo lugar: quiénes eran, dónde vivían, dónde estudiaban o trabajaban, dónde militaban, dónde fueron secuestradas y qué vínculos tenían con la comunidad. “La idea es reconstruir, a partir de diversos documentos y/o testimonios de amigos, familiares, vecinos, esas historias individuales y que puedan leerse también como parte de una trama social más amplia, atravesada por barrios, escuelas, fábricas, organizaciones políticas, sindicales y territoriales”, describe. 

El sitio web permite leer las trayectorias de vida de quienes fueron desaparecidos en estos barrios. Créditos: UNAJ.
El sitio web permite leer las trayectorias de vida de quienes fueron desaparecidos en estos barrios. Créditos: UNAJ.

Para reconstruir estas historias de vida y localizarlas en los barrios, el equipo de investigación –liderado por Alejandra Esponda, directora del proyecto, Anabela Capalbo y Chelotti–partió de la información brindada por el Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE) y cruzó esos datos con archivos, documentación judicial, bibliografía, legajos reparados, fotografías y materiales producidos por organismos de derechos humanos. También, incorporaron testimonios de familiares, sobrevivientes y compañeros y compañeras de militancia o de trabajo, mediante entrevistas. 

“El proyecto está pensado desde el comienzo como una cartografía en construcción. De hecho, uno de sus objetivos es que familiares, compañeros de trabajo, amistades e instituciones puedan aportar nuevas fotografías, documentos, recuerdos o información que permitan completar y profundizar las historias”, detalla Chelotti a la Agencia.

La idea es que no quede como una herramienta tecnológica simplemente, sino como una forma de conocer la historia de los barrios del conurbano sur. Chelotti define: “Es una forma de reconstruir la memoria territorial: mostrar que el terrorismo de Estado no fue algo lejano, sino que afectó profundamente la vida cotidiana y los vínculos sociales de Florencio Varela, Berazategui y Quilmes”.


¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!
Scroll al inicio