
Laboratorios Richmond, junto con Fundación Huésped, presentó OraQuick, el primer autotest de VIH que se venderá en Argentina. Funciona de manera similar a una prueba de embarazo: se trata de un envase con una solución en el que se coloca una muestra de saliva de la persona y se puede leer el resultado a los 20 minutos. Si solo se marca una raya, es negativo, y si se marcan dos, es positivo. Esta herramienta busca que las personas se realicen pruebas para saber si tienen VIH y que, en caso de que lo tengan, puedan acceder rápidamente al tratamiento. La presentación, en la que la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ estuvo presente, se realizó en Águila Pabellón, en Ecoparque (Avenida Sarmiento 2725). Se espera que el autotest llegue a las farmacias en los próximos días.
En Argentina, se estima que 140 mil personas viven con VIH y, de ese total, el 13 por ciento desconoce su diagnóstico, es decir cerca de 18.200 personas. Además, el 49 por ciento de los diagnósticos son tardíos y el 30 por ciento de las personas se entera que tiene VIH cuando la enfermedad ya avanzó y podría ser terminal. Los estigmas y las etiquetas que todavía pesan sobre el VIH contribuyen a que uno de los problemas de salud pública más importantes de la última década aún persista.
Es en este contexto que Laboratorios Richmond, con participación de la Fundación Huésped, buscó nuevas opciones para que las personas lleguen de manera rápida al diagnóstico y, así, acceder al tratamiento. Bajo un acuerdo firmado con la compañía estadounidense OraSure Technologies, fabricante del dispositivo, Laboratorios Richmond distribuirá a partir del 15 de noviembre OraQuick. Se trata de un autotest que es utilizado en más de 65 países de todo el mundo, entre ellos, Estados Unidos, algunos de la Unión Europea y otros de América Latina, como Colombia y Chile.
OraQuick es un testeo con fluido oral. La persona debe, en primer lugar, insertar el frasco que contiene una solución en un dispositivo que le permitirá leer los resultados. Luego, debe tomar una muestra de saliva de su encía inferior y superior y colocarla en la solución. De manera similar a como funcionan los test de embarazo, el dispositivo marcará una línea si es negativo y dos líneas si es positivo. En caso de que sea la segunda opción, se recomienda que la persona recurra a un médico para reconfirmar la prueba y dar con los pasos a seguir. Además, se debe tener en cuenta que el período ventana sea de 3 meses para realizarse el test, es decir, el tiempo entre que se tuvo el posible contacto con el virus y la aparición del mismo.
Durante la presentación, Florencia Cahn, médica infectóloga de Fundación Huésped, planteó: “El objetivo es que las personas sean dueñas de su propia salud. En los consultorios vemos que los colegas médicos piden muchos estudios de sangre de rutina o por cuestiones puntuales, pero no suelen incluir el de HIV. Entonces, las personas no se realizan esa prueba y así es como llegan tarde al diagnóstico”.
En este sentido, OraQuick se presenta como una herramienta para que las personas no tengan miedo ni vergüenza de hacerse el test. Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond, expresó: “A diferencia del test de sangre que se utiliza generalmente o el análisis de laboratorio, OraQuick permite que la persona se haga el test desde su casa, en privado, no requiere personal capacitado y no es invasivo ya que no utiliza agujas”.

Para dar con el resultado, OraQuick identifica anticuerpos en saliva contra VIH 1 y VIH 2, que debilitan el sistema inmune. Bergman añadió: “Es importante que se entienda que el VIH no se transmite por saliva, sino que tanto en la saliva como en el resto del cuerpo tenemos anticuerpos que nos permiten detectar si el virus está presente”. Según los datos técnicos del fabricante que fueron ratificados por Laboratorios Richmond, el dispositivo alcanza niveles de sensibilidad y especificidad superiores al 99 por ciento cuando se utiliza correctamente. Se espera que OraQuick llegue a las farmacias el próximo 15 de noviembre y el precio sugerido es de 27.500 pesos.
Una herramienta más
Según los datos de ONUSIDA (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida), el 88 por ciento de la población mundial con VIH conoce su diagnóstico y la meta para el 2030 es que esta cifra alcance el 95 por ciento. De esta manera, el autotest apunta a que los hombres y mujeres que no van a testearse, puedan acceder al tratamiento, y lleguen a ser indetectables. Si una persona recibe la medicación y se vuelve indetectable, esto quiere decir que es intransmisible.
Cahn explicó: “Es lo que se conoce como I=I. Si una persona con VIH sigue su tratamiento antirretroviral y mantiene una carga viral indetectable por al menos seis meses, no transmite el virus por vía sexual. Si todas las personas que tienen VIH realizaran el tratamiento, sería el fin de este virus. Es por eso que necesitamos llegar rápidamente al diagnóstico”. OraQuick se suma así al resto de las herramientas disponibles para afrontar el virus: los testeos, el I=I, la prevención antes y después de la exposición y el tratamiento sostenido.
La Organización Mundial de la Salud recomienda desde hace años la incorporación de autotests como estrategia complementaria del testeo tradicional, con foco en poblaciones que no acceden con regularidad al sistema formal de salud. En Argentina, el testeo gratuito y confidencial se ofrece en hospitales y centros de salud a través de la Ley Nacional de Sida. Sin embargo, muchas personas no llegan a estas instancias por miedo y porque el estigma en torno al VIH sigue muy presente.
Bregman agregó: “Los hombres cisgénero de más de 50 años suelen representar la población que no quiere hacerse el test, y los chicos más jóvenes prefieren hacérselo en casa. Esta es una nueva forma de hacer frente al estigma y a la vez cuidar la salud”.

