Aplicaciones que detectan patrones y ofrecen estímulos en tiempo real están ayudando a miles de personas a abandonar el tabaco.

Martina juró que sería su último cigarrillo. Julián gastó fortunas en parches y chicles de nicotina. Sofía intentó de todo, pero siempre recaía. Sin embargo, la solución que finalmente los ayudó a dejar de fumar no fue únicamente la pura fuerza de voluntad ni los métodos tradicionales, sino la inteligencia artificial.
Desde los 18 años, Martina, ahora de 32, fumaba de manera habitual. A pesar de varios intentos por dejarlo, siempre recaía en reuniones sociales. Todo cambió cuando probó Smoke Free, una app que analiza patrones de consumo y envía mensajes motivacionales en momentos clave. Además, le muestra el dinero ahorrado y los beneficios para su salud. Seis meses después, sigue sin tocar un cigarrillo.
Julián, diseñador gráfico de 40 años, había probado innumerables métodos sin éxito. Finalmente, descubrió MindCotine, una aplicación de realidad virtual que lo exponía a sus “situaciones límite”, entrenando su mente para resistir la tentación. Con el tiempo, su ansiedad disminuyó y logró abandonar el cigarrillo definitivamente.
Sofía, de 27 años, encontró en Kwit un aliado inesperado. La app transformó su lucha en un juego: cada día sin fumar le otorgaba puntos y logros. La sensación de progreso y recompensa la mantuvo motivada. Hoy, celebra un año libre de tabaco.
Historias como estas reflejan una tendencia global: en un mundo donde la voluntad a veces no alcanza y los métodos convencionales fallan, la inteligencia artificial se convierte en un aliado inesperado. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos, el tabaco sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenible.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2020, el 22,3 por ciento de la población mundial fumaba y más de 8 millones de personas murieron a causa del tabaco, 1,3 millones de ellas por exposición al humo ajeno. Desde el año 2000, el consumo global de tabaco cayó un 33 por ciento gracias a regulaciones estrictas, como impuestos más altos y prohibiciones en espacios cerrados. Sin embargo, el consumo entre los jóvenes sigue siendo preocupante: más de 2,5 millones de adolescentes comenzaron a fumar en 2020.
¿Puede la tecnología vencer al cigarrillo?
El futuro de la lucha contra el tabaco podría estar en la inteligencia artificial, la realidad virtual y la gamificación. Estas herramientas están transformando la forma en que miles de personas enfrentan una adicción que durante décadas pareció imposible de erradicar.
Las aplicaciones móviles están a la vanguardia de esta revolución. Ya no se limitan a ofrecer recordatorios o gráficos motivacionales: muchas funcionan como asistentes digitales capaces de identificar los momentos de mayor riesgo y actuar en tiempo real.
Un estudio publicado en Nicotine and Tobacco Research destaca a Quit Sense como una posible clave en esta batalla. Desarrollada con inteligencia artificial, esta app aprende los hábitos del usuario y detecta situaciones en las que es más probable que recaiga, como el café de la mañana o momentos de estrés. Cuando esto sucede, envía mensajes personalizados para ayudar a evitar el impulso de fumar.
Los resultados son prometedores. En un ensayo clínico liderado por investigadores de la Universidad de Cambridge, 209 fumadores probaron la aplicación. Quienes usaron Quit Sense tuvieron cuatro veces más probabilidades de dejar el cigarrillo que aquellos que recurrieron a métodos convencionales de apoyo online.
Aun así, el desafío persiste. ¿Puede una app realmente romper la asociación entre el cigarrillo y la rutina diaria? ¿Qué pasa con el hábito de fumar después de una comida o en una charla con amigos? La tecnología avanza, pero la naturaleza humana sigue siendo la misma. Algunos usuarios desinstalarán la app y volverán al tabaco en cuestión de minutos. Otros, en cambio, encontrarán en la inteligencia artificial el apoyo que siempre necesitaron.
Con todo, lo cierto es que la IA no hace milagros, pero sí puede aumentar las probabilidades de éxito. Y en la lucha contra el tabaco, cada ayuda cuenta. ¿Será esta la clave definitiva para decirle adiós al cigarrillo?