La Inteligencia Artificial desembarca en las escuelas primarias de CABA y causa polémica

La medida va a contramano de las recomendaciones internacionales: Unicef sugiere que la edad mínima para utilizar IA generativa es 13 años.

Una maestra copia en el pizarrón mientras los estudiantes copian. Créditos: C5N.
Una maestra copia en el pizarrón mientras los estudiantes copian. Créditos: C5N.

El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunció la utilización de Gemini, la inteligencia artificial generativa de Google, en todas las escuelas primarias públicas. Tras la inclusión en 2025 de esta herramienta en las escuelas secundarias, ahora se agregan las del primer nivel. Durante el acto inaugural del ciclo 2026, Jorge Macri sostuvo que “toda una generación va a crecer entendiendo, usando y dominando esta tecnología”. En este sentido, la gestión porteña se jactó de ser la primera ciudad de América Latina en implementarla en este nivel educativo. Además, aseguró que la propuesta “busca desarrollar una alfabetización digital crítica y ética”. Sin embargo, la medida va en contra de las recomendaciones internacionales. Por ejemplo, Unicef sugiere que la edad mínima para utilizar aplicaciones de inteligencia artificial generativa es de 13 años. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, una especialista reflexiona sobre las implicancias y los riesgos de la utilización de Gemini en las escuelas.

Gemini no es una herramienta creada para la escuela con fines pedagógicos, sino que está pensada para adultos. De hecho, en sus términos y condiciones no se aconseja para menores de 13 años. En el plano cognitivo, la aplicación puede reducir la actividad neuronal hasta un 55 por ciento e impacta en la memoria, la atención, la capacidad de razonar y el pensamiento crítico. A su vez, tiene un impacto negativo en el plano emocional, ya que está diseñada para generar dependencia”, señala Daniela Buján, especialista en inteligencia artificial vinculada a la educación.

A través de un comunicado, el gobierno porteño afirmó que “Gemini ofrece a niños un entorno pensado para explorar, crear, investigar y aprender de manera acompañada, promoviendo el pensamiento crítico, la resolución de problemas y el uso responsable de la tecnología desde edades tempranas”. Además, desde el Ministerio de Educación porteño agregaron que la plataforma cuenta con filtros de contenido y políticas reforzadas para menores de edad.

Sin embargo, Buján es tajante sobre la inclusión de Gemini en las escuelas primarias: “No se trata de una discusión ideológica o de una opinión personal, sino que hay un consenso global donde se recomienda el uso autónomo de inteligencia artificial generativa a partir de los 13 años. Por su parte, la Ley de Inteligencia Artificial elaborada por la Unión Europea la clasifica como una tecnología de alto riesgo para los chicos. Aunque existen herramientas con IA pensadas para las escuelas y con fines pedagógicos, no es el caso de Gemini”. 

Más dudas que certezas

La inclusión de Gemini en las escuelas primarias genera múltiples incertidumbres. En este aspecto, el Ministerio de Educación porteño no brindó detalles acerca de la capacitación a docentes (solo que ya se formaron siete mil personas), de los objetivos alrededor de esta decisión, ni de la elección de la herramienta de Google por sobre otras opciones disponibles. Además, la medida se da en un contexto donde incluso los más jóvenes usan inteligencia artificial para realizar trabajos escolares. De hecho, según la Encuesta Kids Online Argentina 2025 de Unicef, el 76 por ciento de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años conoce la IA generativa, y el 58 por ciento afirma haberla utilizado.

Por eso, más allá de su potencial para mejorar la enseñanza, el aprendizaje y la gestión educativa, un informe de Argentinos por la Educación advierte sobre sus riesgos y desafíos éticos: el aprendizaje superficial, la falta de pensamiento crítico e independencia cognitiva, el aislamiento y debilitamiento de los vínculos humanos, la deshonestidad académica y el sesgo algorítmico

“Ni Chat GPT, ni Gemini ni Grok son opciones seguras. Es necesario incluir la inteligencia artificial en las escuelas, pero no a cualquier costo. Mientras que en las aulas hay chicos con diferentes necesidades, Gemini le brinda la misma respuesta a todo el mundo. Ante docentes que se encuentran solos y presionados, necesitamos herramientas que se adapten a los contextos y a las realidades de cada salón de clase”, resalta Buján, cofundadora de Auroria, una plataforma de IA diseñada con fines pedagógicos.


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