El gobierno desobedece al Congreso y la Justicia: ya lleva 160 días sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario 

El salario de los trabajadores de la educación superior se encuentra en el nivel más bajo de los últimos 23 años.

Créditos: Conadu Histórica.
Créditos: Conadu Histórica.

Los trabajadores de las universidades públicas comenzaron una nueva semana de paro. Mientras que las principales federaciones de docentes extienden la medida durante lunes, martes y miércoles, los no docentes realizarán un cese de actividades el martes. La situación que atraviesan es alarmante, ya que sus salarios registran una pérdida del poder adquisitivo del 32 por ciento desde noviembre de 2023, y están en el nivel más bajo de los últimos 23 años. En este sentido, un informe del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) señaló la dimensión del impacto y destacó que la merma equivale a no haber cobrado 7,3 salarios en 27 meses. Incluso, la cifra podría ser peor si se tienen en cuenta las discusiones alrededor de las mediciones que realiza el Indec. Por su parte, el gobierno ya lleva 160 días sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario.

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, la secretaria general de Conadu Histórica, Francisca Staiti, resalta: “El paro tiene que ver con el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Poder Ejecutivo. El Congreso no solo la sancionó, sino que rechazó el veto y el intento de derogación que incluía la Ley de Presupuesto Nacional 2026. Como si fuera poco,la Justicia obligó al presidente a cumplir la Ley. Sin embargo, el gobierno nacional no lo hace y encima intenta modificarla a través de Diputados, con un proyecto que todavía no tiene fecha de tratamiento”. 

En relación al cronograma de actividades, Staiti cuenta: “Esta semana se desarrollarán asambleas interclaustro, clases públicas y otras acciones para volver a poner el tema universitario en agenda y que la sociedad siga apoyando la causa. Hay mucha bronca entre los trabajadores y las trabajadoras de las universidades, que ya perdieron la mitad de su poder adquisitivo”.

Para recuperar el poder adquisitivo perdido, los salarios deberían aumentar casi un 50 por ciento. Por eso, desde el lunes 6 hasta el viernes 17 de abril, los docentes nucleados en Conadu llevarán adelante carpas “por la universidad y la soberanía” en todo el país. Al mismo tiempo, impulsan la realización de una nueva marcha federal universitaria en todo el país. Por su lado, la Federación Argentina del Trabajador de Universidades Nacionales (Fatun, que contiene a la mayoría de los no docentes) realizará nuevos paros pautados para los días 8, 17 y 23 de abril. 

Destruir la universidad pública

La realidad de los trabajadores de la educación superior ya superó todos los límites. No solo se trata de situaciones personales y familiares para llegar a fin de mes y tener una vida digna, sino que el incumplimiento de la Ley impacta de lleno en el corazón de las universidades: la enseñanza y el aprendizaje

Por ejemplo, en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ya renunciaron alrededor de mil docentes. En el caso de la Facultad de Agronomía de la UBA, la institución advirtió que se fueron 83 docentes e investigadores, a los que hay que sumarle la renuncia de trabajadores no docentes y el incremento de pedidos de jubilaciones anticipadas. En la Universidad Nacional del Comahue, casi 130 docentes con cargos estables ya se fueron de la institución, y la lista sigue en todas las Casas de Altos Estudios.

Asimismo, cada vez es más frecuente la renuncia a cargos interinos o la reducción de la dedicación horaria para buscar otros trabajos con mejor remuneración. De esta manera, no solo se cortan trabajos y equipos de investigación, sino que cada vez quedan menos docentes con la capacidad necesaria para enseñar.  

Nuevas autoridades, mismo reclamo

En un encuentro realizado en la Universidad Nacional de La Pampa, el CIN renovó sus autoridades para el período 2026-2027. Allí, Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario, fue elegido como nuevo presidente del organismo. “Vamos a reclamar, reformar y resguardar, todo junto, todo al mismo tiempo y todo con la misma fuerza”, dijo en declaraciones a la prensa. Además, el Consejo declaró la emergencia salarial y presupuestaria del sistema universitario y científico nacional. También, exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamó la “urgente convocatoria a paritaria nacional” para la recomposición salarial de los trabajadores de la educación superior.

Más allá de los salarios, el incumplimiento del gobierno afecta a los gastos de funcionamiento de las universidades. En este aspecto, el dinero que reciben gira en torno al 40 por ciento de lo que recibían en enero de 2023. Para ejemplificar, desde el CIN señalaron que se perdieron el equivalente a casi 9 meses de transferencias en lo que va de la gestión libertaria

El presupuesto de las universidades se compone básicamente de salarios y gastos de funcionamiento. Aun así, hay otras partidas que también inciden en la vida de las instituciones y que sufren los mismos o peores recortes. Mientras que algunas giran en torno al 40 por ciento de lo ejecutado en 2023, hay otras como extensión universitaria e infraestructura universitaria, donde apenas se ejecutó el 1 por ciento en relación a 2023.


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