
En relación al cronograma de actividades, Staiti cuenta: “Esta semana se desarrollarán asambleas interclaustro, clases públicas y otras acciones para volver a poner el tema universitario en agenda y que la sociedad siga apoyando la causa. Hay mucha bronca entre los trabajadores y las trabajadoras de las universidades, que ya perdieron la mitad de su poder adquisitivo”.
Para recuperar el poder adquisitivo perdido, los salarios deberían aumentar casi un 50 por ciento. Por eso, desde el lunes 6 hasta el viernes 17 de abril, los docentes nucleados en Conadu llevarán adelante carpas “por la universidad y la soberanía” en todo el país. Al mismo tiempo, impulsan la realización de una nueva marcha federal universitaria en todo el país. Por su lado, la Federación Argentina del Trabajador de Universidades Nacionales (Fatun, que contiene a la mayoría de los no docentes) realizará nuevos paros pautados para los días 8, 17 y 23 de abril.
Destruir la universidad pública
La realidad de los trabajadores de la educación superior ya superó todos los límites. No solo se trata de situaciones personales y familiares para llegar a fin de mes y tener una vida digna, sino que el incumplimiento de la Ley impacta de lleno en el corazón de las universidades: la enseñanza y el aprendizaje.
Por ejemplo, en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ya renunciaron alrededor de mil docentes. En el caso de la Facultad de Agronomía de la UBA, la institución advirtió que se fueron 83 docentes e investigadores, a los que hay que sumarle la renuncia de trabajadores no docentes y el incremento de pedidos de jubilaciones anticipadas. En la Universidad Nacional del Comahue, casi 130 docentes con cargos estables ya se fueron de la institución, y la lista sigue en todas las Casas de Altos Estudios.
Asimismo, cada vez es más frecuente la renuncia a cargos interinos o la reducción de la dedicación horaria para buscar otros trabajos con mejor remuneración. De esta manera, no solo se cortan trabajos y equipos de investigación, sino que cada vez quedan menos docentes con la capacidad necesaria para enseñar.
Nuevas autoridades, mismo reclamo
En un encuentro realizado en la Universidad Nacional de La Pampa, el CIN renovó sus autoridades para el período 2026-2027. Allí, Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario, fue elegido como nuevo presidente del organismo. “Vamos a reclamar, reformar y resguardar, todo junto, todo al mismo tiempo y todo con la misma fuerza”, dijo en declaraciones a la prensa. Además, el Consejo declaró la emergencia salarial y presupuestaria del sistema universitario y científico nacional. También, exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamó la “urgente convocatoria a paritaria nacional” para la recomposición salarial de los trabajadores de la educación superior.
Más allá de los salarios, el incumplimiento del gobierno afecta a los gastos de funcionamiento de las universidades. En este aspecto, el dinero que reciben gira en torno al 40 por ciento de lo que recibían en enero de 2023. Para ejemplificar, desde el CIN señalaron que se perdieron el equivalente a casi 9 meses de transferencias en lo que va de la gestión libertaria.

