
“El SMN es el organismo de referencia para las decisiones de la sociedad en materia meteorológica, así como también para los sectores productivos del país. Un pronóstico a corto plazo permite minimizar los impactos en la ciudadanía de fenómenos extremos como tormentas severas, mientras que un pronóstico estacional brinda herramientas clave para la planificación del sector agrícola o el manejo de los recursos hídricos. Perder especialistas en meteorología altamente calificados es poner en riesgo a la sociedad y al sector productivo”, explica Juan Rivera, vicepresidente del CAM, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
El organismo fue uno de los pioneros a nivel mundial. De hecho, la Oficina Meteorológica Argentina, su antecesora, fue creada en 1872. Antes de la llegada del nuevo gobierno, la institución fue liderada por Celeste Saulo, investigadora de la UBA que luego se transformó en la primera mujer y en la primera sudamericana en ser elegida como secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial. Sin embargo, el presente del Servicio está lejos de sus mejores épocas.
En el ojo de la tormenta
El SMN es una referencia a nivel mundial. Si se tiene en cuenta la extensión del país (el octavo con más superficie del mundo) y la variedad de fenómenos climáticos que se desarrollan casi al mismo tiempo, no se entiende la medida que impulsa el gobierno nacional. “Cuesta entender las razones, porque incluso es necesario fortalecer las capacidades del organismo si se quiere apuntar a la vanguardia tecnológica y científica“, subraya el vicepresidente de la CAM.
Y agrega: “Es una decisión que va a contramano de las necesidades del SMN. En un país en el que el sector agrícola genera un porcentaje significativo del producto bruto interno, dejar a los productores sin información climática de referencia es volver a la época de la cruz de sal”.
Además de los recortes presupuestarios, los despidos y las renuncias por los bajos salarios, el Servicio Meteorológico Nacional también está a la deriva por otras causas. En este aspecto, en febrero de 2026 asumió como director Antonio Mauad, que no tiene formación en meteorología ni en ciencias atmosféricas, lo cual es requisito obligatorio para estar al frente de la institución. Peor aún, el propio Mauad ya fue director y renunció en agosto de 2025 en medio de escándalos vinculados a viáticos, dinero del organismo y designaciones para favorecer a familiares.

