Supersopa lanza una campaña de donaciones para cubrir la demanda de comedores, escuelas y organizaciones sociales

El Programa emblema de la UNQ busca sostener el abastecimiento en medio de la crisis económica y alimentaria.

La planta reactivó su producción a mediados de 2024. Créditos: Supersopa.
La planta reactivó su producción a mediados de 2024. Créditos: Supersopa.
3 minutos

El Programa Supersopa de la Universidad Nacional de Quilmes, que elabora alimentos nutritivos de bajo costo y fácil almacenamiento, lanzó una nueva campaña de donaciones para cubrir la demanda de comedores, escuelas y organizaciones sociales. Aunque en 2025 la planta elaboradora de alimentos con fines sociales alcanzó una producción récord que superó las 420 mil porciones de guiso y sopa, la crisis económica, social y alimentaria que atraviesa el país impactó de lleno en 2026. Cada vez hay más instituciones que quieren recibir la Supersopa y, en simultáneo, cada vez hay menos aportes económicos para sostener la producción y distribución de las latas. Por eso, el Programa organizó una iniciativa para que las personas que deseen puedan colaborar con cinco mil pesos. 

“Con 10 donaciones de 5 mil pesos cubrimos el valor de una lata que rinde 50 porciones. Es decir, una donación equivale a cinco platos abundantes, ricos y nutritivos que reciben sin costo alguno los comedores y las instituciones registradas. Es importante que podamos sostener la producción porque cada lata de sopa son 50 comidas. Para tomar dimensión, el costo de una ración de Supersopa equivale a medio paquete de figuritas del Mundial”, resalta Anahí Cuellas, directora de Supersopa, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

Y continúa: “Además, no se trata de cualquier alimento, sino de uno con fines sociales que está equilibrado y tiene todos los nutrientes necesarios para que los chicos y las chicas tengan las mismas posibilidades de desarrollo y crecimiento que el resto. Generalmente, las donaciones que llegan a los comedores son de alimentos con alto contenido calórico que tapan el hambre. Sin embargo, a largo plazo puede provocar una emergencia alimentaria ya que producen sobrepeso y malnutrición”.

Por un lado, Supersopa puede recibir donaciones de empresas a través del sistema de Responsabilidad Social Empresarial. Por otro, el Programa puede recibir donaciones de personas físicas para sostener su misión en el contexto de la crisis económica. Además del locro y el guiso de arroz, el proyecto tiene su alimento insignia que es la Supersopa con carne, y la sopa de verdura. Como si fuera poco, a través de una articulación con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, pronto lanzará una salsa concentrada de bolognesa con alto contenido proteico realizada con tomates cosechados por productores locales. 

Desde la readecuación y puesta en marcha a mediados de 2024 tras la pandemia, el Programa tuvo un crecimiento tal que en dos años elaboró más de un millón de raciones. Además, por la planta de elaboración pasaron más de 100 becarios de diferentes carreras de la Universidad. Entre otros logros, Supersopa ganó una licitación pública y se transformó en proveedor oficial de la provincia de Buenos Aires. A su vez, luego de las inundaciones que azotaron a Bahía Blanca en marzo de 2025, Supersopa donó 1,2 toneladas de alimentos.

Sin embargo, la actualidad en 2026 es distinta. En este sentido, la directora de Supersopa detalla: “En la planta tenemos un termómetro de la situación social y económica. Hay un montón de demanda de nuestras latas, pero como el programa se sostiene con las donaciones, muchas veces no llegamos a cumplir. Antes se reunían para donar vecinos, jubilados y estudiantes, pero eso hoy no está sucediendo porque no les sobra dinero y cambiaron de lugar. Mientras que antes esas personas donaban, hoy quizás tienen la necesidad de recibir un plato”.

Quienes quieran donar pueden escribir a supersopa@unq.edu.ar o comunicarse con el Instagram @supersopa_unq.


¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!
Scroll al inicio