
A diferencia de la gran mayoría de la población trabajadora que se jubila entre los 60 y los 70 años, los jugadores de fútbol de élite suelen retirarse entre los 30 y los 40 años, aunque una lesión a los 20 también puede dejarlos fuera antes de tiempo. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Juana Brady, psiquiatra y especialista en psicología del deporte, explica: “La vida útil del deportista cada vez se prolonga más gracias a la tecnología y a las ciencias del deporte. Al mismo tiempo, cada vez se habla más de un tema que nunca se le dio bolilla: el proceso del retiro. No es lo mismo dejar de trabajar cuando una persona es un adulto mayor que cuando aún se es joven”.

La especialista plantea que se requiere de una preparación previa al momento del retiro y que ese acompañamiento terapéutico debe darse desde las etapas formativas y no solo cuando se quiere colgar los botines. “Todos los deportistas de élite, no solo los futbolistas, tienen una identificación muy grande con eso que hacen. Su vida está muy vinculada al deporte, y más cuando se mueve mucho dinero. Entonces, lo ideal es que no se pierda de vista que esto es un trabajo y que, cuando se empiece a pensar en un posible retiro, también se piense en estimular otros intereses, otras alternativas laborales o hobbies, para hacer luego”, detalla.
Así, por ejemplo, están quienes continúan en el mundo del deporte, como Javier Mascherano, que dirigió el Inter Miami CF hasta abril. Otros cambian de rumbo, como la judoca argentina Paula “Peque” Pareto, que estudió medicina en la UBA y hoy se desempeña como traumatóloga, y Renato Civelli, el defensor que surgió en Banfield, y hoy está al frente de Gontran Cherrier, una cadena de panadería y pastelería francesa. Otros, aprovecharon la tecnología, como Sergio “Kun” Agüero, que es streamer, lanzó su propio equipo de esports llamado KRÜ y es comentarista de ESPN.
“Lo que muchos futbolistas de élite plantean es que les falta la adrenalina que tienen las competencias. Son personas que están acostumbradas a llevar un ritmo de vida exigente, una sobreexposición y una adrenalina importante. Esa dopamina la empiezan a buscar en otros lados y no es algo que se encuentre en casi todos los trabajos, de hecho en casi ninguno”, plantea Brady. Y continúa: “Entonces, lo ideal es reconducir esa búsqueda de adrenalina hacia otros espacios y encontrar el mejor equilibrio posible con una vida normal”.

Además, desmenuza Brady, a lo largo de su formación, los jugadores deberían comprender que el deporte es un trabajo y que hay personas por detrás haciéndolo. “Hay algo que se les critica mucho y es la excesiva profesionalización y la deshumanización. El deporte, sea el fútbol o cualquier otro, no debe volverse algo unívoco y excluyente de otros ámbitos de la vida”. De hecho, tal vez sea por ese motivo que, muchas veces, el cierre de la etapa deportiva y profesional sea abrumadora para algunos.
La hinchada, ¿también de duelo?
Messi, Neymar, Cristiano Ronaldo, Modric y muchos otros jugadores son los ídolos de una generación que creció con ellos. Los vieron jugar en equipos internacionales, brillar en sus selecciones y sufrir también con ellas. Están en posters, banderas, tatuajes, murales. Muchos niños y niñas sueñan con jugar como ellos. Pero, ¿qué pasa con las hinchadas cuando estos ídolos se retiran?
“Ingresa el componente de la nostalgia. Por ejemplo, en estos días, mostraron a Manu Ginóbili en los estadios, y uno lo ve y dice ‘Mirá, que grande que está’ y recuerda a la Generación Dorada. Esa energía de amor que está puesta sobre un jugador retirado o que se está por retirar hay que ponerla en otro lado. Por ejemplo, se hacen rituales u homenajes”, explica Brady.

Además, el vínculo con ese ídolo cambia. Las hinchadas, por ejemplo, ya no disfrutan del “Kun” Agüero en las canchas, pero sí lo hacen en el streaming o en los memes que surgen de este. Lo mismo sucede con el rugbier Agustín Creevy, que tiene su propio blog en YouTube. “Hay un reacomodamiento del vínculo con un grado de nostalgia”. En ese reacomodamiento del que habla la especialista, también le quedará a esta generación y las venideras descubrir nuevos ídolos del deporte que apasiona al mundo entero.

