Tener hijos en Argentina: cuando el deseo se choca con el alquiler, el trabajo y el futuro

Entre cuentas, cuidados y precariedad, formar una familia se vuelve una decisión cada vez más difícil para muchas personas. Lo que dicen diferentes estudios.

La maternidad y la paternidad aparecen cada vez más atravesadas por salarios, crianza, desigualdad. Crédito: Unplash.
La maternidad y la paternidad aparecen cada vez más atravesadas por salarios, crianza, desigualdad. Crédito: Unplash.
3 minutos

La pregunta aparece cada vez más tarde y con más cuentas alrededor. Ya no alcanza con querer. Antes de pensar en un hijo, muchas personas miran el recibo de sueldo, el alquiler, la obra social, el jardín maternal, los horarios laborales, la ayuda familiar disponible y una palabra enorme: futuro. En Argentina nacen cada vez menos chicos. La Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes analizó los anuarios de Estadísticas Vitales de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud del Ministerio de Salud de la Nación: en 2024 se registraron 413.135 nacidos vivos en todo el país, contra 777.012 en 2014. En una década, el país tuvo 363.877 nacidos vivos menos, una caída del 46,8 por ciento.

La baja no es un dato aislado ni una rareza local: forma parte de una transformación demográfica más amplia que también atraviesa a América Latina y el Caribe. Según datos de la CEPAL consultados por esta Agencia, en 2024 la tasa global de fecundidad regional llegó a 1,8 hijos por mujer y se mantuvo por debajo del nivel de reemplazo. Argentina, con 1,5 hijos por mujer, aparece entre los países de fecundidad más baja de la región.

La Agencia de Noticias de la UNQ también accedió a el último informe mundial del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), titulado La verdadera crisis de fecundidad, que propone correr el eje del debate. La verdadera crisis, plantea el organismo, no es simplemente que baje la natalidad, sino que muchas personas no logran tener la cantidad de hijos que desean. Algunas quieren tener más y no pueden. Otras tienen hijos sin haberlo decidido plenamente. Otras directamente no quieren tenerlos. El punto central es la autonomía reproductiva: poder decidir si tener hijos, cuándo, con quién y cuántos.

No es solo cuántos nacen

Según el informe de UNFPA, casi una de cada cinco personas adultas en edad reproductiva cree que no podrá tener la cantidad de hijos que desea. Entre las razones principales aparecen las limitaciones económicas, la inseguridad laboral, los problemas de vivienda, la falta de cuidados y el miedo al futuro. Es decir, no se trata solo de deseo, sino de condiciones reales para criar.

En Argentina, esa explicación tiene una traducción muy concreta. Tener un hijo no implica únicamente comprar pañales o pagar controles médicos. También significa reorganizar toda la vida doméstica: saber si alcanza el sueldo, si el alquiler se puede sostener, si hay lugar en un jardín, si los abuelos pueden ayudar, si la madre podrá volver al trabajo sin ser penalizada y si el padre asumirá tareas de cuidado que todavía muchas veces se presentan como “ayuda” y no como responsabilidad.

Por eso, decir que “la gente ya no quiere tener hijos” es una frase cómoda, pero incompleta. La baja de la natalidad también habla de precariedad, incertidumbre y desigualdad. En muchos casos, el deseo no desaparece: se posterga, se achica o se abandona porque la vida material no acompaña.

La discusión tampoco debería convertirse en una presión para que las mujeres tengan más hijos. El informe de Naciones Unidas advierte que las políticas públicas no deben buscar imponer metas de fecundidad, sino ampliar la libertad para decidir. Eso supone garantizar acceso a salud sexual y reproductiva, anticonceptivos, tratamientos de fertilidad cuando sean necesarios, licencias parentales, empleo decente, vivienda, jardines maternales y una distribución más justa de las tareas de cuidado.

Ahí está el fondo del problema. Tener hijos sigue siendo una decisión íntima, pero cada vez depende más de condiciones colectivas. La caída de nacimientos en Argentina no habla solo de familias más chicas. También expone una pregunta: ¿está el país organizado para que formar una familia no sea una carrera de obstáculos?


¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!
Scroll al inicio