Home office y bebés: por qué la fecundidad sube 14 por ciento en algunas parejas

Un nuevo estudio revela que un menor desgaste y una mayor corresponsabilidad se consolidan como factores clave de este cambio silencioso.

El trabajo remoto empieza a mover la aguja de la natalidad. Créditos: TN online.
El trabajo remoto empieza a mover la aguja de la natalidad. Créditos: TN online.
3 minutos

El avance del trabajo remoto empieza a mostrar efectos que van más allá del mercado laboral. La Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes analizó un reciente estudio internacional que encontró que las parejas que trabajan desde casa al menos un día por semana tienen, en promedio, más hijos que aquellas donde el trabajo es completamente presencial, un dato que abre una nueva línea de análisis en medio de la caída sostenida de la natalidad en gran parte del mundo.

El trabajo fue realizado por el Instituto Ifo, de Alemania, junto con investigadores de la Universidad de Stanford, California, y se basó en información de 38 países, lo que le da un alcance global y permite comparar distintos contextos económicos y culturales. ¿Cómo se hizo? Los científicos utilizaron bases de datos provenientes de encuestas internacionales que relevan condiciones laborales y familiares. A partir de esa información, los investigadores identificaron si las personas trabajaban desde casa, cuántos hijos tenían y cuántos planeaban tener.

En ese sentido, el estudio detectó que, cuando los dos miembros de una pareja trabajan desde casa al menos un día por semana, el número total de hijos que esa pareja tiende a tener a lo largo de la vida es, en promedio, 0,32 mayor que en los hogares donde nadie hace trabajo remoto. En términos relativos, eso representa una diferencia cercana al 14 por ciento. Los investigadores también encontraron que el impacto no se limita a los nacimientos ya ocurridos. Las personas con mayor flexibilidad laboral declaran querer tener más hijos, lo que indica que el trabajo remoto podría estar influyendo en las decisiones reproductivas.

Por qué importa

El dato cobra relevancia en un contexto en el que numerosos países enfrentan una disminución sostenida de la natalidad. Hasta ahora, gran parte de las explicaciones se centraban en factores económicos, como el costo de vida o la inestabilidad laboral. Sin embargo, este estudio introduce otra variable: la organización del tiempo. El trabajo desde casa reduce los traslados, disminuye el desgaste cotidiano y facilita la coordinación de las tareas de cuidado, lo que podría hacer más viable la decisión de tener hijos.

Los investigadores advierten que la relación identificada no implica necesariamente causalidad. Es posible que el home office facilite la crianza, pero también que las personas con hijos busquen empleos más flexibles, o que ambos factores se retroalimenten. Aun con esa cautela, el estudio aporta evidencia empírica a un debate en crecimiento y sugiere que las condiciones laborales, y en particular la flexibilidad, pueden desempeñar un papel relevante en las decisiones familiares.

Con todo, en un escenario marcado por el envejecimiento poblacional y la baja en las tasas de fecundidad, el hallazgo abre nuevas preguntas sobre el impacto de los cambios en el mundo del trabajo en la dinámica demográfica global.


¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!
Scroll al inicio