Cuando la salud mental entra en juego: ansiedad, depresión y el riesgo de desarrollar ludopatía

En el Mundial, las casas de apuestas intensificaron su publicidad para captar nuevos usuarios. La neurociencia explica cómo la exposición a estos estímulos puede perjudicar a las personas.

Apuestas deportivas y ludopatía
Apuestas deportivas y ludopatía. Créditos: Urgente24
4 minutos

Por Eliana Silva*

Cada edición del Mundial multiplica la presencia de las apuestas deportivas y reaviva el debate sobre sus posibles efectos en la población. Lejos de tratarse de una preocupación reciente, esta problemática ha sido analizada por la comunidad científica desde hace años. Los hallazgos que exhibe la literatura científica reciente asociada a la neurociencia muestran que algunas personas corren mayores riesgos que otras.

Científicos del Conicet señalan que “a partir de la pandemia de Covid-19 emergieron diferentes plataformas virtuales de juegos de azar (ruleta, blackjack y tragamonedas) y apuestas deportivas que ofrecen la posibilidad de jugar dinero en cualquier evento deportivo que se practique alrededor del mundo”. En la investigación llevada a cabo en 2024 también sostienen que “la industria de las apuestas desplegó su estrategia publicitaria en el mundo del fútbol a través del sponsoreo de equipos (River, Boca y la Selección Nacional entre los más importantes), de anuncios en las transmisiones de partidos y de contratos con periodistas, influencers y streamers”.

El estudio, centrado en la población juvenil masculina de entre 13 y 21 años, detalla cómo esta práctica es percibida como una actividad centrada en el entretenimiento, mientras que la posibilidad de ganar dinero aparece como un incentivo secundario. Se destaca que las apuestas suelen realizarse en contextos grupales, y luego derivar a conductas individuales: más del 90 por ciento de los entrevistados comenzó a apostar por influencia de amigos, especialmente durante encuentros sociales, eventos deportivos o momentos de ocio.

En menores de edad, el carácter colectivo también aparece como estrategia para sortear las restricciones de acceso a plataformas legales, mediante cuentas compartidas o intermediarios. El trabajo advierte que las apuestas funcionan como espacios de sociabilidad, donde circulan préstamos y acuerdos económicos entre pares, aunque también pueden generar riesgos cuando los jóvenes comprometen dinero destinado a necesidades básicas. Además, afirma que las apuestas deportivas están modificando la forma en que los jóvenes se relacionan con el deporte, ya que se incorpora una “dimensión de cálculo y beneficio personal” en torno a los partidos.

Modifica el funcionamiento cerebral

Si bien estos factores sociales favorecen la exposición a la ludopatía, el desarrollo de una adicción depende también de procesos psicológicos y neurobiológicos. Al respecto, la psicóloga María de los Ángeles Zárate explica que “la adicción no es una cuestión de falta de voluntad, sino un proceso de aprendizaje desadaptativo que modifica el funcionamiento del cerebro a través de la neuroplasticidad”.

La especialista detalla que la conducta adictiva suele surgir como una forma de aliviar un malestar emocional intenso y, con la repetición, el cerebro fortalece esos circuitos de recompensa hasta convertirlos en una respuesta casi automática.

En cuanto al tratamiento, Zárate agrega que “se puede afrontar un estado de adicción”, destacando que la capacidad del cerebro para reorganizarse mediante la neuroplasticidad constituye una base para la recuperación.Entre sus recomendaciones menciona aprender a identificar las emociones y situaciones que desencadenan el impulso de apostar, desarrollar formas saludables de afrontar el estrés–como técnicas de respiración, conciencia corporal o actividad física–, fortalecer los vínculos de apoyo y sostener un tratamiento psicoterapéutico.

La psicología cognitivo-conductual propone, además, registrar la conducta de juego (cuánto, cuándo y por qué se apuesta) y aplicar estrategias de control de estímulos(limitar plataformas, bloquear accesos o dificultar la disponibilidad inmediata de dinero).

Afuera también pasa

La problemática, sin embargo, no solo se circunscribe al ámbito doméstico. Investigaciones internacionales muestran que la predisposición a desarrollar una adicción también está asociada a factores biológicos y a la presencia de otros trastornos mentales. Un estudio publicado en enero de 2024 en el Journal of Behavioral Addictions, a cargo de investigadores de la Universidad de Cambridge y del National Problem Gambling Clinic de Londres, sostiene que el trastorno de juego tiene un componente genético significativo.

Según los autores, ya en la década de 1980 se había identificado que más de un tercio de las personas con juego patológico eran hijos de padres con el mismo trastorno, lo que sugiere una transmisión intergeneracional. En esa línea, un artículo posterior publicado en abril de 2025 en The World Journal of Biological Psychiatry, encontró una alta tasa de comorbilidad entre el juego patológico y los trastornos anímicos y de ansiedad, ya que los mismos suelen preceder al desarrollo del juego patológico. Entre los factores de riesgo, la revisión identifica la impulsividad, el trauma y ciertas variables sociodemográficas.

*Es estudiante de la Licenciatura de Comunicación Social de la UNQ.


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