
Además de la diferencia en el porcentaje que invierten ambos países en ciencia y tecnología en relación a su PBI, la otra diferencia es quiénes ponen el dinero. Mientras en Argentina es el sector público el que destina la mayor cantidad de plata para investigación y desarrollo, en Suiza es al revés: son las empresas privadas las que aportan más del 65 por ciento de la inversión.
Por ejemplo, nombres como Roche y Nestlé, líderes de la industria farmacéutica y alimentaria, aparecen en esa lista. En lo que respecta al gobierno, el Parlamento suizo elabora planes presupuestarios cada cuatro años y financia proyectos orientados a digitalización, desarrollo sostenible, igualdad de oportunidades y cooperación nacional e internacional.
En relación a la inteligencia artificial, Suiza apuesta a la soberanía de sus datos y a la infraestructura crítica. Entre otras iniciativas, el país europeo cuenta con el Instituto Nacional Suizo de IA, formado con especialistas de las dos universidades más importantes del país. Por otro lado, al igual que Egipto, el Estado suizo desarrolla su propio modelo de lenguaje a gran escala denominado “Apertus”.
Algo para destacar es que Apertus es de código abierto, transparente y plurilingüe. Así, la IA suiza está entrenada específicamente para reflejar los valores nacionales e incluir lenguas locales que suelen estar subrepresentadas en los modelos más utilizados como Chat GPT, Claude y Gemini. Como si fuera poco, el modelo de lenguaje suizo tiene su propio servidor y no depende de centros de datos extranjeros.
De este modo, el Centro Nacional de Supercomputación de Suiza opera a “Alps”, una de las supercomputadoras más potentes de Europa, que cuenta con más de 10 mil chips de última generación para correr a máxima velocidad. Gracias a Alps, Nestlé redujo casi un 90 por ciento el desperdicio de alimentos que generaba en sus fábricas. Por su parte, Roche utiliza el poder de cómputo para agilizar el descubrimiento de nuevos fármacos. Con esta política, el gobierno se asegura que todos los datos acerca de lo que se investiga y desarrolla en el país queda en territorio nacional y no cruza las fronteras.

