La Universidad Nacional de Quilmes es protagonista del décimo Festival Nueva Ópera de Buenos Aires

Estudiantes y graduados estrenarán tres óperas inmersivas con un sonido 3D desarrollado en los laboratorios de la UNQ.

Imagen ilustrativa. Créditos: Sistemas temporales y síntesis espacial en el arte sonoro.
Imagen ilustrativa. Créditos: Sistemas temporales y síntesis espacial en el arte sonoro.
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La Universidad Nacional de Quilmes es protagonista del décimo Festival Nueva Ópera de Buenos Aires que se realiza del 8 al 25 de octubre en el Centro Hipermediático Experimental Latinoamericano (CheLA) de CABA. Allí, estudiantes y graduados de la Universidad estrenarán tres óperas inmersivas que fueron subsidiadas por la Fundación Williams, impulsora del Festival: “Hora de consulta”, dirigida por Lara Sol Gaudini, “Las ratas de las paredes”, dirigida por Eliana Mansilla, y “Quizás esto sea el paraíso”, compuesta por Simón Pérez. Además, las tres obras utilizarán un sistema de sonido de tres dimensiones desarrollado por el programa de investigación de la UNQ “Sistemas y Espacialidad en el Arte Sonoro” de la Escuela Universitaria de Artes. En medio de los recortes presupuestarios y los ataques simbólicos, la participación de la casa de altos estudios pone en relieve la importancia del arte y el lugar que ocupan las universidades públicas en su construcción. 

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, Mariano Cura, docente e investigador de la institución a cargo del sistema de sonido, explica la importancia del evento y el rol de la Universidad: “Si bien el Festival y la escena ya cuentan con muchos artistas que transitaron por la UNQ, es la primera vez que el evento está articulado con la Universidad y producimos uno de los conciertos. Lo interesante es que este tipo de vínculos favorece a los graduados para que no queden a la deriva cuando terminan la carrera”.

Y continúa: “Además, tener una presencia en el circuito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires nos permite visibilizar muchas de las cosas que hacemos en la Universidad y que de otra forma sería difícil mostrar. Este vínculo que favorece a la institución y a sus estudiantes demuestra la madurez que alcanzó la parte artística de la UNQ en más de 30 años”.    

Mientras que la Fundación Williams aporta los fondos para la creación y la logística, la Universidad Nacional de Quilmes ofrece el sistema técnico y acompaña a los compositores con el asesoramiento y las pruebas. Incluso, los especialistas de la Universidad capacitan a quienes no habían trabajado antes con sonido inmersivo. 

El sistema desarrollado por el programa de investigación y desarrollo “Sistemas y Espacialidad en el Arte Sonoro” tiene 16.2 canales y trabaja con Ambisonics, un formato de sonido espacial que utiliza herramientas de dominio público, no depende de licencias comerciales y permite colaborar con otros centros de investigación internacionales. En este aspecto, la configuración consiste de cuatro parlantes en altura, ocho en el plano medio y cuatro a nivel del piso, más los dos subwoofers que reproducen las frecuencias graves. Así, el sonido puede ubicarse alrededor del público en tres dimensiones, a diferencia del estéreo convencional, que distribuye el sonido en un plano.

Al mismo tiempo, a diferencia de otros sistemas similares, el de la Universidad Nacional de Quilmes es transportable. Por lo tanto, puede montarse y desmontarse con trípodes y estructuras diseñadas para orientar a los parlantes, sin necesitar una infraestructura fija compleja. Aunque existen diseños móviles, esta implementación es poco común en Argentina y América Latina.


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