
El clítoris es responsable del placer sexual femenino y es uno de los órganos menos estudiados del cuerpo humano. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, la ginecóloga rosarina Nerina Mattio cuenta: “El placer femenino nunca estuvo en agenda. Fue un tema silenciado por los grandes investigadores, en su mayoría hombres, que eran quienes tenían acceso al conocimiento”. Y continúa: “El clítoris es un órgano homólogo del pene desde el punto de vista embriológico, es decir que en su origen comparten el mismo tejido. Lo único que vemos es su glande y su capuchón, pero internamente su extensión es mucho más importante”.
Según detallan las investigadoras de Países Bajos y Londres en el artículo, la anatomía del clítoris es difícil de abordar ya que la mayoría de sus partes se encuentran internamente rodeadas por el hueso púbico y diversos órganos pélvicos. “Si bien los métodos de imagen clínica, como la resonancia magnética, permiten capturar la morfología tridimensional macroscópica, carecen de la resolución espacial necesaria para visualizar las estructuras detalladas”, explican.
Así, a través de rayos X, generaron imágenes de tomografía computarizada a escala micrométrica de la pelvis femenina, es decir, con un detalle sin precedentes. Revelaron que dentro del glande del clítoris, hay varios troncos nerviosos que miden entre 0,2 y 0,7 mm. y se ramifican hacia distintas partes, lo que explica por qué es una zona tan sensible. Algunas ramas de los nervios llegan al monte de Venus, el tejido graso blando que se encuentra sobre la pelvis, y otras llegan al capuchón del clítoris, que cubre la parte externa del clítoris, conocido como glande, y que representa solo el 10 por ciento del órgano. Otros nervios llegan a los pliegues de la piel de la vulva: las estructuras labiales.
Además, algunas investigaciones previas habían indicado que el nervio dorsal del clítoris, principal responsable de la sensibilidad, disminuía gradualmente a medida que se acercaba al glande. Sin embargo, las nuevas tomografías parecen demostrar que esto es erróneo ya que el nervio continúa de igual manera hasta el final.

La cartografía de los nervios del clítoris logró realizarse luego de 28 años desde que se realizó el mismo estudio en los nervios del pene. Inclusive, el órgano femenino no se incluyó en los libros de anatomía estándar hasta 1995. Valeria Isla, coordinadora de Proyectos de la Red de Acceso al Aborto Seguro y exdirectora nacional de Salud Sexual y Reproductiva (2019-2O23), plantea ante la Agencia: “Se trata de un órgano ligado a la posibilidad de que las personas que tenemos vulva podamos ejercer nuestros derechos sexuales mediante la búsqueda de placer y bienestar, tanto autoproducido como en los vínculos que armamos y experimentamos”.
Y continúa: “Desde épocas ancestrales las mujeres tenemos estos conocimientos a través de la exploración y vivencias. Si además se suma evidencia científica, se puede priorizar en la agenda pública la importancia de vivir nuestra sexualidad de manera libre”.
Además ,el grupo de investigación detalló en el estudio que este mapa tiene un impacto inmediato en las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la zona vulvar, como la cirugía de afirmación de género y la cirugía reconstructiva tras la mutilación genital femenina. Según la OMS, más de 230 millones de niñas y mujeres vivas hoy en los 30 países de África, Oriente Medio y Asia han sufrido esta mutilación, en la que se extirpa la parte visible del clítoris junto con partes de los labios mayores.

