Anatomía oculta: científicas logran construir el primer mapa 3D de los nervios del clítoris

El órgano responsable del placer sexual femenino es el menos estudiado del cuerpo humano. A través de rayos X, realizaron escaneos de dos pelvis que fueron donadas.

Mapa de nervios del clítoris. Créditos: Artículo de investigación.
Mapa de nervios del clítoris. Créditos: Artículo de investigación.

Un grupo de científicas liderado por Ju Young Lee, investigadora asociada del Centro Médico Universitario de Ámsterdam (Países Bajos), construyó el primer mapa de la red completa de nervios del clítoris, el órgano sexual del aparato genital femenino. Para eso, utilizaron rayos X y realizaron escaneos 3D de dos pelvis que fueron cedidas a través de un programa de donación de órganos. Si bien la investigación aún no fue revisada por pares, representa un avance en el conocimiento de la salud sexual y reproductiva de las mujeres y personas que tienen vulva (como hombres trans e intersexuales), sobre todo si se tiene en cuenta que el estudio similar sobre el pene se alcanzó en 1998, hace casi 30 años.

El clítoris es responsable del placer sexual femenino y es uno de los órganos menos estudiados del cuerpo humano. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, la ginecóloga rosarina Nerina Mattio cuenta: “El placer femenino nunca estuvo en agenda. Fue un tema silenciado por los grandes investigadores, en su mayoría hombres, que eran quienes tenían acceso al conocimiento”. Y continúa: “El clítoris es un órgano homólogo del pene desde el punto de vista embriológico, es decir que en su origen comparten el mismo tejido. Lo único que vemos es su glande y su capuchón, pero internamente su extensión es mucho más importante”.

Según detallan las investigadoras de Países Bajos y Londres en el artículo, la anatomía del clítoris es difícil de abordar ya que la mayoría de sus partes se encuentran internamente rodeadas por el hueso púbico y diversos órganos pélvicos. “Si bien los métodos de imagen clínica, como la resonancia magnética, permiten capturar la morfología tridimensional macroscópica, carecen de la resolución espacial necesaria para visualizar las estructuras detalladas”, explican. 

Así, a través de rayos X, generaron imágenes de tomografía computarizada a escala micrométrica de la pelvis femenina, es decir, con un detalle sin precedentes. Revelaron que dentro del glande del clítoris, hay varios troncos nerviosos que miden entre 0,2 y 0,7 mm. y se ramifican hacia distintas partes, lo que explica por qué es una zona tan sensible. Algunas ramas de los nervios llegan al monte de Venus, el tejido graso blando que se encuentra sobre la pelvis, y otras llegan al capuchón del clítoris, que cubre la parte externa del clítoris, conocido como glande, y que representa solo el 10 por ciento del órgano. Otros nervios llegan a los pliegues de la piel de la vulva: las estructuras labiales.

Además, algunas investigaciones previas habían indicado que el nervio dorsal del clítoris, principal responsable de la sensibilidad, disminuía gradualmente a medida que se acercaba al glande. Sin embargo, las nuevas tomografías parecen demostrar que esto es erróneo ya que el nervio continúa de igual manera hasta el final. 

Modelo impreso en 3D del clítoris basado en la obra de Ju Young Lee. Las estructuras amarillas representan los nervios. El verde y el morado representan el tejido eréctil. El rojo y el azul representan las arterias y las venas. Fotografía: The Guardian.
Modelo en 3D del clítoris basado en el mapa de Ju Young Lee. Las estructuras amarillas representan los nervios, el verde y el morado son el tejido eréctil y el rojo y el azul son las arterias y venas. Créditos: The Guardian.

La cartografía de los nervios del clítoris logró realizarse luego de 28 años desde que se realizó el mismo estudio en los nervios del pene. Inclusive, el órgano femenino no se incluyó en los libros de anatomía estándar hasta 1995. Valeria Isla, coordinadora de Proyectos de la Red de Acceso al Aborto Seguro y exdirectora nacional de Salud Sexual y Reproductiva (2019-2O23), plantea ante la Agencia: “Se trata de un órgano ligado a la posibilidad de que las personas que tenemos vulva podamos ejercer nuestros derechos sexuales mediante la búsqueda de placer y bienestar, tanto autoproducido como en los vínculos que armamos y experimentamos”.

Y continúa: “Desde épocas ancestrales las mujeres tenemos estos conocimientos a través de la exploración y vivencias. Si además se suma evidencia científica, se puede priorizar en la agenda pública la importancia de vivir nuestra sexualidad de manera libre”.

Además ,el grupo de investigación detalló en el estudio que este mapa tiene un impacto inmediato en las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la zona vulvar, como la cirugía de afirmación de género y la cirugía reconstructiva tras la mutilación genital femenina. Según la OMS, más de 230 millones de niñas y mujeres vivas hoy en los 30 países de África, Oriente Medio y Asia han sufrido esta mutilación, en la que se extirpa la parte visible del clítoris junto con partes de los labios mayores.

Esta práctica es una violación a los derechos humanos de mujeres y niñas y no tiene ningún beneficio para la salud; de hecho, puede provocar problemas como hemorragias graves, infecciones, dificultades para orinar, problemas menstruales y complicaciones en el parto. Según detalló Ju Young Lee, primera autora del paper, a The Guardian, alrededor del 22 por ciento de las mujeres que se someten a una reconstrucción quirúrgica tras una mutilación experimentan una disminución en la experiencia orgásmica después de la operación. Es por esto que una mejor comprensión de hasta dónde se extienden los nervios podría reducir ese porcentaje.

El estudio fue publicado en el servidor de preimpresiones bioRxiv y aún no fue sido revisado por pares, pero ya representa un paso en el conocimiento del cuerpo de las personas con vulva. En palabras de Lee, se echa luz a “la anatomía oculta”.


¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!
Scroll al inicio