Una científica bahiense desarrolló un método 40 veces más rápido para extraer compuestos vegetales

Se trata de polifenoles, que se utilizan en la industria alimentaria gracias a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias en el cuerpo humano.

Melisa Sgarbossa obtuvo su título de Licenciada en Química por la UNS gracias a este desarrollo. Créditos: Enfoque U.
Melisa Sgarbossa obtuvo su título de Licenciada en Química por la UNS gracias a este desarrollo. Créditos: Enfoque U.
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Como parte de su tesis de grado para convertirse en Licenciada en Química por la Universidad Nacional del Sur, Melisa Sgarbossa desarrolló un método novedoso para extraer polifenoles, un compuesto de origen vegetal presente en diferentes frutas, verduras, té, café, cacao y hasta polen de abeja, que en los seres humanos tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. En este sentido, la creación tiene tres variables respecto al método que se utilizaba hasta ahora: reduce el tiempo de extracción, que disminuye de 24 horas a 30 minutos, es más económico porque utiliza menos electricidad, y no genera residuos tóxicos. Aunque en principio podría utilizarse en la industria para el desarrollo de alimentos, también podría ser útil para controlar la calidad de diferentes productos. 

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, Sgarbossa cuenta: “Diferentes investigaciones señalan que los polifenoles pueden ser útiles para el tratamiento de enfermedades en etapas tempranas de desarrollo, ya que retardan el envejecimiento celular, previenen enfermedades cardiovasculares e intestinales, y contribuyen al metabolismo con el consumo diario porque son los encargados de conservar proteínas y nutrientes esenciales para la salud”.

 En esta línea, un artículo publicado en la Revista Internacional de Ciencias Moleculares destaca que “el consumo de polifenoles es fundamental para la salud humana debido a sus efectos anticancerígenos, antitumorales, antiinflamatorios, de gestión del riesgo cardiometabólico, antimicrobianos, inmunomoduladores y antioxidantes. Si bien los alimentos ricos en polifenoles se consumen a diario para la nutrición, también se utilizan como ingredientes nutricionales en la industria alimentaria para producir alimentos funcionales”.

A la hora de pensar en el impacto de este nuevo método, la investigadora bahiense destaca que puede ser útil para la industria alimenticia y “para todos los que están desarrollando suplementos basados en compuestos naturales que se utilizan para fortalecer la salud de las personas”.

Casi de casualidad

Todo comenzó cuando Sgarbossa empezó a transitar el trayecto final para convertirse en Licenciada en Química. Para lograrlo, la Universidad Nacional del Sur (UNS) exige la presentación de una tesis de grado. Fue así como se unió al Grupo Interdisciplinario de Análisis en Química Analítica de la UNS y comenzó a estudiar las características del polen de abejas, un alimento con alto contenido de minerales, proteínas y nutrientes.

Mi trabajo inicial era profundizar el estudio de los polifenoles en el polen de abejas, pero cuando decidimos hacer el análisis nos encontramos con que el método implementado hasta ese momento para determinar los compuestos activos tardaba un día entero, utilizaba sustancias químicas que generaban residuos tóxicos y era un poco engorroso. Entonces, decidimos optimizar el método”, detalla la flamante graduada.

De esta manera, lo que empezó en el segundo semestre de 2024 como una caracterización de los beneficios del polen de abejas, terminó casi dos años después en un nuevo método para extraer polifenoles.

Tarda en llegar, y al final llega

Al igual que muchos otros casos, Melisa Sgarbossa es la primera generación de graduados en su familia. “Vengo de una familia recontra laburante, siempre estuvieron en comercio. Me metí en Química porque iba a ir con mis amigas de la escuela, y la verdad que me encontré con un camino muy lindo”, explica.  

En su caso, aunque comenzó la carrera cuando salió de la escuela secundaria, recién pudo terminarla a los 36 años. Frente al discurso de eficiencia y las estadísticas de permanencia y egreso que utiliza el gobierno nacional para atacar a las universidades, la trayectoria de Sgarbossa es el reflejo de miles de personas que pueden graduarse gracias a que existen universidades públicas y gratuitas

“La Universidad siempre me brindó las herramientas para poder llegar a este momento con todos los conocimientos necesarios y con el valor para trabajar en Química. Siempre tuve el empuje de los docentes para conquistar mi propio camino y desarrollarme en la industria o en la investigación”, resalta con orgullo la reciente graduada.


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