Palantir y Peter Thiel: ¿se acerca el tecnofascismo a la Argentina?
No solo se trata de negocios, sino de una mirada que redefine la libertad y la democracia a partir del control de los datos de la población.
No solo se trata de negocios, sino de una mirada que redefine la libertad y la democracia a partir del control de los datos de la población.
Así lo revela una investigación realizada a alumnos de un doctorado en terapia ocupacional de Estados Unidos.
Fue lanzada de manera reciente por Anthropic. Google, Microsoft y Amazon están interesadas en usarla.
La iniciativa busca ordenar su avance en las aulas y coordinar políticas públicas en América Latina.
No obstante, la nueva política sí permite su uso para las traducciones entre idiomas y para sugerencias de correcciones de texto.
Del VAR al rendimiento físico y la experiencia de los hinchas, los algoritmos ya modifican decisiones, entrenamientos y consumo.
Mientras jugaban, los usuarios recolectaron datos sin saber que serían usados por la empresa para crear un mapa digital y entrenar una IA.
El desarrollo de softwares que toman decisiones autónomas y sin ninguna regulación pone en peligro la vida de millones de personas.
Deepfakes, perfiles falsos y amenazas digitales ya operan en el país.
Hospitales comienzan a utilizar la IA como un insumo, pero los especialistas muestran reticencia.
Encabezan las listas de Billboard, firman contratos millonarios y sus canciones suenan en las redes, YouTube y radios.
La medida va a contramano de las recomendaciones internacionales: Unicef sugiere que la edad mínima para utilizar IA generativa es 13 años.