El infinito poder de las imágenes para divulgar ciencia

Un recorrido histórico por las capacidades del lenguaje visual, influenciadas por la invención de la escritura, la imprenta y la informática.

“Elefante enamorado” o Mamut herido, pintura rupestre. Créditos: guiadeasturias.com/
Elefante enamorado, pintura rupestre de la cueva de Pindal, Asturias. Créditos: guiadeasturias.com/

¿Conocés la frase “estamos diseñados para correr mamuts“? En estudios de anatomía es una forma popular de decir que la evolución humana nos optimizó para la caza por persistencia, que agota a presas más rápidas a lo largo del tiempo, gracias a una serie de adaptaciones clave que nos convirtieron en corredores de resistencia, más que de velocidad.

Sin embargo, esta expresión se ha tergiversado tanto que hasta se la esgrime como justificación para naturalizar que matamos animales, los comemos y nos abrigamos con sus pieles, como si existiera un imperativo genético que nos obligue a ello. Esta acepción distorsionada y deliberadamente reduccionista intenta restar importancia a todos los demás constructos socioculturales con los que hemos “adornado” nuestra evolución.

Aunque la imagen del encabezado se llame Elefante enamorado, esta pintura rupestre lleva más de 10 mil años cumpliendo otras funciones, tal vez no tan románticas:

¿La figura es parte de algún ritual mágico como los que se hacían para invocar la fecundidad o para espantar a los fantasmas de la muerte? ¿El artista quiso fabricar un conjuro de abundancia que ponga fin a la hambruna de su tribu? Existen varias hipótesis y el debate sigue abierto, pero hay suficiente consenso para inferir que la mancha de ocre rojo que domina el centro de la ilustración representa la herida de un corazón ensangrentado y por esto se la considera uno de los ejemplos más antiguos del uso científico y didáctico de las imágenes: se deduce la intencionalidad de informar a los demás cazadores sobre la ubicación exacta del corazón del animal y hacia donde apuntar sus lanzas y flechas para darle muerte con mayor eficacia.

Entonces, desde una perspectiva neuroantropológica, quizás se pueda afirmar que también estamos configurados para brindar información y experiencias que permitan mejorar la calidad de vida de una comunidad determinada; compartir datos valiosos que, enlazados con otros permitan afianzar evidencias y aprendizajes; desterrar falsas creencias y, en definitiva, educar  y construir conocimiento; y el lenguaje verbo-icónico tiene un rol preponderante en la comunicación de estas habilidades:


Geoffrey Belknap. Créditos: Museo Nacional de Escocia

“La ciencia es una actividad fundamentalmente visual. Se centra en lo material, ya sea un átomo, un gen, un cristal, una ballena o una galaxia lejana. Su objetivo es la elucidación. Por ello, la comunicación de la investigación siempre se ha basado en la combinación de imagen y texto para compartir descubrimientos, ideas y observaciones”.

—Geoffrey Belknap, historiador de la ciencia.


El origen dibujado de la escritura

Nuestros primeros intentos por comunicarnos apelaron a los sonidos verbales.  Mucho más tarde -hace unos 40 mil años- comenzamos a probar con formas pintadas o talladas en piedra: la escritura nace a partir de trazos, marcas y signos que evolucionaron desde figuras ancestrales hasta las formas abstractas de las letras actuales. Pese a la importancia que le asignamos al lenguaje escrito, conviene recordar que este no es más que una técnica visual que suplanta (representa) al lenguaje oral: la escritura surge como una forma de conservación del lenguaje hablado, tan efímero y acotado al espacio de propagación de las palabras.

Evolution of the Latin Alphabet. Créditos: Matt Baker
Créditos: Matt Baker. Este diseñador nos muestra cómo evolucionaron los alfabetos occidentales hasta convertirse en los abecedarios modernos. Por ejemplo, la letra “A” surgió hace 38 siglos a partir de un pictograma egipcio que representaba una cabeza de toro (Apis). Con el fenicio evolucionó al signo Aleph, en el griego la letra rota su posición y se simplifica (Alpha). Finalmente, tuvo que adoptar las variaciones latinas hasta lograr la forma actual. Fuente: <www.xataka.com/>.

A pesar de la dicotomía con la que acostumbramos a separar los lenguajes verbal y visual, el texto y la imagen han mantenido fructíferas relaciones desde la invención misma de la escritura. Los primeros alfabetos fueron una mezcla de pictogramas, ideogramas y logogramas. Recién con el sistema de escritura egipcia aparecen las primeras consonantes y no es hasta la invención del alfabeto fenicio que podemos considerarlo como un sistema fonético relativamente independizado del carácter figurativo de sus signos verbales.

Esta evolución nos permitió desarrollar una habilidad mental clave para pensar más allá de lo concreto y evidenció dos polos opuestos: la abstracción del lenguaje escrito y la concreción (mímesis) del visual. La tensión que genera esta dualidad proporciona el andamiaje fundamental sobre el que se construye la historia de la comunicación didáctica y científica, en la que combinamos las mejores potencialidades de los dos lenguajes para obtener un resultado superior a la sumatoria de ambos. Veamos algunos ejemplos*:

libro sobre el cuidado de los caballos. . Créditos: Biblioteca Digital Mundial
Al-Kitāb fī siyāsat al-khayl (libro sobre el cuidado de los caballos) es una obra que trata distintos temas asociados a la equitación. En esta ilustración, la figura del animal está rodeada por los nombres de distintas patologías equinas. La ubicación de estas palabras configura un mapa veterinario, donde cada enfermedad se ubica junto a la parte del cuerpo que resulta afectada. Créditos: Biblioteca Digital Mundial.

La producción de imágenes científicas en la antigüedad y hasta fines del Medioevo tuvo un desarrollo incesante, aunque heterogéneo. Existen numerosos papiros y manuscritos ilustrados que provienen, primero de la civilización Sumeria y luego de Egipto, India, China, del mundo islámico y de las culturas griegas y romanas.  Ilustraciones de astronomía, alquimia, matemáticas, biología -principalmente botánicas- y una cantidad considerable de mapas dan cuenta de esta prolífica actividad. A menudo los conceptos científicos se mezclaban con creencias religiosas, mitos y supersticiones, y su difusión estaba limitada a las primeras bibliotecas, confinadas generalmente en abadías. Pero esta historia cambiaría rotundamente con el surgimiento de la imprenta, alrededor de 1440.

La invención de la imprenta y la tradición de los libros ilustrados

La inclusión de imágenes en libros de texto tiene larga data: Orbis sensualium pictus o El mundo sensible en imágenes, de Juan Amós Comenio, publicado por primera vez en el año 1658, es reconocido como el primer manual estrictamente didáctico, generado con la intencionalidad de facilitar la enseñanza del latín combinando el texto escrito con representaciones pictóricas, aunque esta práctica ya era conocida desde finales del siglo XV, cuando las imprentas comienzan a publicar libros de carácter científico que incluyen bocetos y grabados que tienen propósitos similares. Por ejemplo, textos de medicina, fisiología y química adjuntan imágenes que ilustran conceptos de difícil abstracción.

Fasciculus Medicinae. Créditos: .
Fasciculus Medicinae es el nombre de una colección de textos médicos recopilada en 1450 e impresa con numerosas ilustraciones en Venecia en 1491. Ilustraciones anatómicas de una mujer. Créditos: <de.wikipedia.org/>.

Actualmente existen numerosas instituciones abocadas a la preservación de este patrimonio mundial, mediante la digitalización de incunables. La Biblioteca Digital Mundial, con el apoyo de la Unesco, pone a disposición de manera gratuita y en formato multilingüe, más de 19 mil documentos fundamentales de las culturas de todo el mundo. También se destacan los manuscritos digitalizados de la Biblioteca Británica:

Codex Arundel (cuaderno de notas de Leonardo da Vinci) Créditos: The British Museum
Codex Arundel (cuaderno de notas de Leonardo da Vinci) recopiladas entre 1478 y 1518. Esta obra reproduce su característica escritura en espejo con la mano izquierda (lectura de derecha a izquierda). Incluye diagramas, dibujos y acotaciones breves, que abarcan una amplia gama de temas en ciencia, arte y notas personales. Créditos: The British Library.

El protagonismo de la imprenta como principal medio de divulgación científica se mantuvo hasta finales del siglo XX, incluso cuando otros inventos como la fotografía, la animación y el cine hicieron aportes esenciales.

El uso actual de las imágenes en artículos de divulgación científica y en materiales formativos hereda esta tradición de libros ilustrados. En este sentido, continúa reproduciendo un tipo de saber enciclopédico, en el que los componentes visuales enriquecen la experiencia didáctica de maneras muy diversas. Por caso, refuerzan conceptos, brindan una visión de conjunto, provocan impacto, aportan ejemplificación, enfatización y creatividad, generan mensajes efectivos e instantáneos, se retienen mayor tiempo en la memoria que la palabra escrita, complementan la información proporcionada por otros medios y presentan información compleja de manera rápida y concisa.

Asimismo, resulta llamativo que la dinámica de integración entre texto e imagen que mencionábamos al comienzo, se haya mantenido a lo largo de tanto tiempo. En la actualidad, esta combinatoria configura los llamados gráficos bimedia que establecen las bases teóricas para dos recursos informativos muy valorados: los mapas conceptuales y las infografías.

Quizás el cambio más significativo que aconteció en el último siglo sea el de la reasignación de roles de las imágenes respecto del discurso verbal. Asistimos a una inversión de jerarquías: de una función inicialmente subsidiaria, la imagen pasó a ser la protagonista y el texto el medio de anclaje.

Comparativa de ríos y montañas del mundo. Créditos: Edingburg, published by A & C. Black
Ejemplo de infografía analógica: Geografía física. Comparativa de ríos y montañas del mundo. Créditos: Edingburg, published by A & C. Black. Ver la imagen ampliada en <www.flickr.com/>.

La infografía nace como una disciplina del diseño gráfico, previa a la aparición de los medios digitales. Se la ha definido como unidades espaciales en las que se mezclan códigos icónicos y verbales para crear una información amplia, precisa y sintética, en un espacio muy reducido si se lo compara con el que requeriría reproducir la misma información utilizando solamente el código verbal.

La informática impone un cambio radical

A fines del siglo XX, la irrupción de la informática revolucionó a la divulgación de las ciencias desde infinitas aristas. En referencia a su diseño, se destacan los cambios fundamentales que aportaron el grafismo digital, el multimedia y la interactividad combinada con otros lenguajes preexistentes, el surgimiento de Internet, el concepto de visualización de la información y la inteligencia artificial.

Muerte e Impuestos. Ejemplo de infografía creada por Jesse Bachman
Muerte e Impuestos: un análisis visual del presupuesto estadounidense del año 2003. El tamaño de los círculos representa la magnitud de los montos. El título alude al exorbitante gasto que se destinaba al Ministerio de Defensa, en comparación con todos los demás organismos. Fácil de leer y compararse, realizado con datos directos de la Casa Blanca. Ejemplo de infografía creada por Jesse Bachman mediante técnicas de grafismo digital. Los detalles se aprecian mejor en la versión ampliada, disponible en: <mibi.deviantart.com/>.

El concepto de visualización de la información abarca tanto a la disciplina como a la representación obtenida con esa técnica. Es una forma de mostrar datos y hechos mediante diagramas y esquemas, del mismo modo que lo hacen las infografías estáticas, pero además incorporan la dimensión temporal y el dinamismo que proveen el multimedia y la interactividad. Como profesión multidisciplinar, incorpora técnicas periodísticas, cartográficas, de diseño gráfico y de visualización científica.

Gapminder se autodefine como “un museo” moderno en Internet. Esta empresa fue fundada en Estocolmo en 2005 con el objetivo inicial de desarrollar el software Trendalyzer (posteriormente adquirido por Google). Se trata de un programa que, basado en la progresión de las líneas de tiempo, convierte a los aburridos números de las estadísticas en gráficos animados e interactivos, más ágiles y fáciles de comprender. En su base de datos dispone de más de 400 informes estadísticos de distintas fuentes y varias presentaciones gráficas sobre temas muy diversos que aplican este concepto novedoso en los que se entrecruzan los datos de dos informes para crear con ellos un tercero. Ejemplo de visualización interactiva de la información, una infografía de la sección “Animando datos”. Reproducir a pantalla completa en <www.gapminder.org/>.

Video explicativo sobre la tecnología de Gapminder y sus modos de interacción. Hans Rosling, experto en salud global, combina enormes cantidades de datos públicos para revelar la historia del desarrollo pasado, presente y futuro del mundo. En esta presentación utiliza la animación de realidad aumentada para contar en cuatro minutos la historia de 200 países durante los últimos 200 años. Al representar gráficamente la expectativa de vida frente a los ingresos de cada país desde 1810, muestra cómo el mundo es muy diferente al que la mayoría de nosotros imaginamos. Life expectancy: 200 Countries, 200 Years, 4 Minutes. Fuente: <www.youtube.com/>.

*Los ejemplos citados pertenecen al seminario Producción Multimedia. Diseño de hipermedias didácticos que se dicta desde 2010 en la Maestría en Educación en Entornos Virtuales (UNPA) y en distintos cursos de la UNQ, UdelaR, UNS y UNRN.


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