
“Las estadísticas nos demuestran que no solo sumamos clientes nuevos, sino que también hay una fidelización de quienes nos conocen desde el principio. Nuestro laboratorio es competitivo porque tenemos muy buena disponibilidad de turnos, porque somos muy exigentes con nosotras mismas y porque el costo es inferior al de otros laboratorios. Es un crecimiento muy lindo y gratificante, porque ponemos mucho compromiso para que el trabajo de sus frutos”, cuentan Vanesa Ludemann y Alfonsina Moavro, referentes de la UAA, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
La historia del laboratorio surgió hace diez años, cuando comenzó a realizar ensayos para determinados productores. En 2018, le solicitó al Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires ser reconocido como laboratorio oficial. Para tomar dimensión, solo tres lugares de la Provincia tienen este reconocimiento: el Instituto Biológico Dr. Tomás Perón, ubicado en La Plata, la Universidad Nacional de Lanús y la UNQ.
En 2021, la UAA obtuvo la certificación ISO 9001 y superó con éxito las auditorias de seguimiento y mejora que realiza IRAM cada doce meses. En menos de cinco años, el laboratorio creció gracias a su eficacia. En la era de la publicidad en las plataformas y las redes sociales, las referentes destacan que fue “el boca en boca” lo que les permitió expandirse.
“Mientras que el servicio sea rentable, tratamos de ajustar el costo al mínimo. En este aspecto, el dinero que va entrando se reinvierte en recursos humanos y equipos que quedan en la Universidad y son parte de la comunidad”, detalla Ludemann, quien dirige la Unidad de Análisis de Alimentos. Además de herramientas de última tecnología para analizar las muestras, la UAA financia sus propias becas de formación profesional para estudiantes.
El trabajo en equipo funciona
A principio de marzo, la UAA superó con éxito la auditoria que realiza IRAM cada año. No solo se evaluó el sostenimiento de los logros obtenidos hasta el momento, sino que se examinó el cumplimiento de nuevos objetivos. “En 2025 nos propusimos participar de más mediciones que comparen el desempeño de nuestro laboratorio con otros, y que nos vaya bien. Al mismo tiempo, buscamos achicar al máximo el plazo de cumplimiento con los clientes”, relata Moavro.

