
Las proteínas de la familia RAS están presentes en todas las células y son las responsables de regular el crecimiento y la división de las mismas. Sin embargo, hay casos en los que las proteínas no paran de dividirse debido a una mutación genética y comienza la multiplicación sin freno de las células, lo que da lugar a un tumor maligno. Si bien esta alteración no es la única responsable de todos los tipos de cáncer, sí lo es del 50 por ciento, como el de páncreas, pulmón o intestinal.
En el ensayo clínico de Revolution Medicines, los investigadores dividieron a los 501 pacientes en dos grupos. Mientras que unos continuaban su tratamiento con la quimioterapia convencional, otros la sustituyeron por el medicamento daraxonrasib de 300 mg, que tomaron una vez por día y de manera oral. Este fármaco actúa bloqueando las proteínas RAS. En los resultados se vio que este último grupo vivió en promedio 13,2 meses mientras que quienes siguieron con la terapia tradicional, alcanzó los 6,7 meses. Es decir, los pacientes tratados con el nuevo fármaco vivieron casi el doble de tiempo que los que recibieron quimioterapia.
Consultado al respecto de su punto de vista, Daniel Alonso, director del Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad Nacional de Quilmes, explica a la Agencia de Noticias Científicas: “Daraxonrasib es un nuevo agente antitumoral con un mecanismo muy novedoso al inhibir a la oncoproteína RAS. En el ensayo clínico de fase 3, donde ya se evalúa su efectividad luego de haberse determinado su seguridad en seres humanos, este fármaco logró duplicar el tiempo de supervivencia respecto de los pacientes que recibieron quimioterapia convencional. Si bien puede provocar efectos adversos como erupciones en la piel y vómitos, la tolerancia fue razonablemente buena”.
El cáncer de páncreas es más frecuentemente asociado a mutaciones en el gen RAS, y más del 90 por ciento de los pacientes presentan tumores con dichas mutaciones. Hasta lo que se sabe del nuevo fármaco, este no cura el cáncer pero sí podría, en combinación con otras terapias, ser una vía para mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.
Aún está en etapa de investigación por lo que no está aprobado por ninguna autoridad reguladora, ni en Estados Unidos ni en Europa. De todas maneras, al dirigirse directamente al gen RAS, puede actuar sobre otro tipo de tumores que también tengan presente la mutación de esta proteína, como el pulmonar y el colorrectal.

