Creada durante el gobierno anterior y suspendida por la gestión actual, ahora la Universidad Nacional de General Sarmiento reimpulsa la iniciativa.
Créditos: Razón Pública.
En Argentina, según el Indec, las mujeres dedican el doble de tiempo diario que los varones al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Mientras ellas ocupan casi siete horas por día para este tipo de tareas, ellos dedican hasta cuatro. En ese marco, la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) pone nuevamente este debate en la mesa con la puesta en funcionamiento de la “Calculadora del cuidado”. Se trata de una herramienta que mide el tiempo y el valor económico que representan las tareas de cuidado y domésticas para cada persona en particular. Esta aplicación online y gratuita fue lanzada en 2021 por la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del ministerio de Economía de la Nación, pero tres años más tarde fue suspendida por el gobierno actual. Así, la universidad pública se puso al hombro el relanzamiento de la calculadora para recolectar información que pueda visibilizar y valorizar este tipo de tareas.
En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Nuria Yabkowski, directora del proyecto, cuenta: “Es una forma de visibilizar la enorme cantidad de tiempo que destinamos a este tipo de tareas y su valor económico. Somos las mujeres las que nos encargamos mayoritariamente de este trabajo y lo hacemos de forma no remunerada. Si esto no se empieza a visibilizar con mayor impacto, no tenemos la posibilidad de bregar por políticas públicas que contribuyan a redistribuir esas tareas”.
Así, la Calculadora del cuidado consiste en un cuestionario en el que la usuaria o el usuario especifican su edad, su lugar de residencia, el estado civil y la cantidad de personas que viven a su cargo, si es que las hay. De esta última categoría se desprende los interrogantes de cuál es la edad de las personas que se cuidan y si alguna tiene discapacidad. Además, se debe aclarar si la usuaria o el usuario tiene un trabajo remunerado y cuántas horas trabaja por semana.
Una vez respondido esto, se debe cargar la cantidad de horas que se dedica a tareas domésticas, como barrer, ordenar, lavar y planchar la ropa, hacer trámites, compras y reparaciones en el hogar o preparar la comida. También, se debe indicar el tiempo dedicado a realizar tareas de cuidado, como amamantar, cuidar a niños, niñas y adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad, personas enfermas, animales o plantas.
Así, la aplicación calcula la cantidad de horas por mes abocadas a este tipo de trabajo y la remuneración que representaría en caso de que las tareas sean realizadas por otra persona. Por ejemplo, si la usuaria o el usuario dedica 165 horas por mes al trabajo doméstico y de cuidado, pero este es realizado por alguna trabajadora de casa particular, el monto que debería pagar sería de $536.271,45.
Calculadora del cuidado.
“Es necesario ver esto porque la producción de valor se sostiene por sobre las tareas del cuidado. Si no hubiera alguien que realiza esta ocupación, no sería posible ir al mundo productivo a realizar un trabajo remunerado donde sí se gana dinero. Es decir, si no hay una persona que haga las compras, cuide de nuestros hijos, que los alimente, los escuche, les dé afecto y lave la ropa, no hay posibilidad después de levantarse, ir a trabajar, volver y tener comida. Entonces, es un mundo que se sostiene sobre el otro“, explica la docente del área de Política del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS. De esta manera, la universidad pública retoma una discusión que la última ola del feminismo puso sobre la mesa y es que el trabajo doméstico y de cuidado representa un valor económico y tendría que ser remunerado.
El proyecto es financiado con fondos propios de la UNGS. Cuenta con la participación de un equipo interdisciplinario conformado por investigadoras de los Institutos del Desarrollo Humano (IDH), del Conurbano (ICO) y de Ciencias (ICI) de la UNGS y también del área de Sistemas de la UNGS. Para hacer posible este proyecto participan también la empresa Wingu y la OIT, que tuvieron un rol central en el desarrollo de la aplicación en 2021.