
Si además se toman en cuenta los terremotos, los incendios, las erupciones volcánicas, las temperaturas extremas, las sequías y los desplazamientos de masa, los eventos extremos y los desastres también aumentaron casi un 40 por ciento en los últimos 30 años. En este aspecto, desde la Cepal explicaron: “Solo en 2024, la región enfrentó 82 eventos peligrosos y desastres naturales que afectaron a más de 12 millones de personas y causaron la pérdida de 800 vidas. El costo total de los daños y pérdidas económicas relacionadas con estos desastres, de manera directa o indirecta, ascendió a 21777 millones de dólares”.
No solo son los eventos extremos y los desastres, sino que las consecuencias del cambio climático impactan de múltiples maneras en América Latina y el Caribe. Por ejemplo, un documento realizado por la Cepal y Unicef alertóque al menos 5.9 millones más de niños y jóvenes de la región vivirán en la pobreza para 2030. Incluso, esa cifra podría triplicarse si los gobiernos implementan muy pocas o demasiado tarde las acciones acordadas de mitigación y adaptación.
Los más calurosos de la historia
Según el documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la temperatura media anual aumentó 1,8 grados desde 1964 hasta la actualidad. Lejos de ser un dato aislado, la Organización Meteorológica Mundial confirmó la estadística: 2024 fue el año más caluroso de la historia y los últimos 11 años fueron los 11 años más cálidos jamás registrados.
Aunque 2025 no fue el año más cálido, si integró el podio junto a 2023 y 2024. En este sentido, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo, sostuvo en un comunicado: “El inicio y el fin de 2025 estuvieron marcados por un episodio de La Niña y su consiguiente efecto de enfriamiento. Y, aun así, fue uno de los años más cálidos de los que se tiene constancia a escala mundial a raíz de la acumulación de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera“.

