
Alrededor de 400 investigadores finalizarán sus becas posdoctorales antes de que se conozcan los resultados de la convocatoria 2025 para ingresar a la CIC. De no otorgarse la prórroga extraordinaria, quedarán fuera del sistema luego de casi una década de formación e inversión pública. Los científicos sostienen que la medida requiere una partida presupuestaria adicional de entre dos y tres mil millones de pesos, una cifra ínfima dentro del presupuesto nacional y cuya aprobación depende de la Jefatura de Gabinete.
Lo que está en juego son aproximadamente 400 líneas de investigación desarrolladas durante años en universidades, institutos y centros científicos de todo el país. Se trata de proyectos vinculados con salud, ambiente, energía, producción, ciencias sociales, tecnología y otras áreas estratégicas.
Al reclamo se suma una carta abierta dirigida al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para solicitar una resolución urgente. En el documento advierten sobre el riesgo de un “cientificidio”, expresión utilizada para describir el desmantelamiento del sistema científico argentino. Entre las adhesiones se encuentran las de investigadores de prestigio mundial; de hecho, recibió el aval de 24 premios Nobel. El documento, impulsado por el investigador Alberto Kornblihtt y la investigadora y diputada nacional Adriana Serquis, alerta sobre el colapso del sistema científico argentino y exige al Gobierno detener el desmantelamiento. Entre los firmantes están Françoise Barré-Sinoussi, quien descubrió el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), junto a destacados científicos argentinos como Andrea Gamarnik, Raquel Chan y Diego Golombek.
El pedido, además, cuenta con el respaldo de cinco de los ocho integrantes del Directorio del Conicet, quienes firmaron una declaración que apoya la necesidad de otorgar las prórrogas. Un reclamo que, por ahora, ningún funcionario del elenco gubernamental escucha.

