¿Lluvia de peces?: la ciencia detrás de un fenómeno tan extraño como real

En distintos lugares del mundo se han registrado lluvias en las que, junto con el agua, caen peces y otros animales. La intervención de los vientos y las tormentas.

Las lluvias de peces y otros animales pequeños han sido registradas a lo largo de los años (imagen: rpp.pe)
Las lluvias de peces y otros animales pequeños han sido registradas a lo largo de los años (imagen: rpp.pe)
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En febrero de 2023, los habitantes de Lajamanu, una localidad desértica al norte de Australia, reportaron un extraño fenómeno. Al observar a lo lejos que se acercaba un frente de tormenta, comprobaron con sorpresa que lo que caía junto con el agua eran peces, la mayoría de ellos aún con vida. Según una nota de un periódico australiano, el mismo suceso ya había sido reportado en 2010, 2004 y 1974. Desde la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes exploramos a qué se deben estos fenómenos particulares.

Frente a lo sucedido en 2023, uno de los habitantes de Lajamanu explicó que los peces tenían al menos el tamaño de dos dedos y que algunos de ellos aún estaban vivos, ya que los habían pasado a una pecera al momento de ser rescatados. La lluvia de peces o de otros animales pequeños no se trata de una bendición ni de una maldición, sino que tiene una explicación científica.

Los expertos en meteorología creen que incidentes como estos pueden ser causados por fuertes corrientes ascendentes que se conocen como trombas. Se trata de tornados que succionan agua y peces de los ríos, y los depositan a cientos de kilómetros de distancia.

¿En la India fue más frecuente?

Según un artículo publicado en la revista Nature en septiembre de 1934, desde hace más de dos mil años han ocurrido lluvias ocasionales de peces en diversas partes del mundo. En particular, se reporta que este fenómeno se dio con mayor frecuencia en la India, y los autores arriesgan una explicación.

Lo que se reporta como “lluvia de peces” es, en realidad, una precipitación intensa seguida de la aparición de estos animales en el suelo, y no una lluvia de peces propiamente dicha. La percepción de los observadores locales sobre estos dos fenómenos distintos estuvo influida por creencias religiosas. Indra es el dios de la lluvia y, según la leyenda, la tromba de agua es la trompa de uno de sus elefantes, que succiona agua del inframundo. Quienes creían en esta deidad pudieron haber interpretado sus observaciones a partir de esta creencia.

Indra es el Dios de la lluvia en el hinduismo (imagen:  Baidu Wiki)
Indra es el Dios de la lluvia en el hinduismo (imagen: Baidu Wiki)

Es por el culto a Indra que habrían surgido más reportes de lluvias de peces en la India en comparación a otros lugares, lo cual no significa que el fenómeno se haya repetido allí más veces.

Más registros alrededor del mundo

En 1929, E. W. Gudger publicó un artículo titulado “More rains of fishes” en la revista The Annals and Magazine of Natural History, donde logró documentar más de 60 casos de lluvias de peces. Los episodios pertenecen a 15 países de diversas regiones del planeta. Para el autor, la distribución geográfica y temporal de los relatos, que abarcan cerca de 2000 años, hace improbable que todos sean producto de la copia entre autores o de una misma tradición. Las lluvias de peces son, entonces, fenómenos reales.

La explicación que propone Gudger es también la acción de remolinos de viento o trombas de agua. Estos fenómenos levantan peces de ríos, lagos o mares y los transportan hasta otro lugar, donde finalmente caen junto con la lluvia. El autor se basa en una observación reportada en 1921 en el Golfo de México: allí, un pescador presenció una tromba de agua y luego ocurrió un aguacero en el que cayeron cerca de 50 peces sobre su embarcación. Los bichos pertenecían a una especie que nada en grandes cardúmenes, por lo que Gudger concluyó que habían sido levantados por la tromba y luego depositados por la lluvia.

Las grandes lluvias de animales se dan gracias a fenómenos climáticos y naturales que ocurren de manera totalmente fortuita. Si una tromba de agua pasa justo sobre un cardumen, los peces son desviados de su camino y depositados, a su suerte, en algún lugar lejano. Así, lo que los habitantes de Lajamanu vieron caer del cielo en 2023 no fue una señal sobrenatural, sino la prueba de que la naturaleza, a veces, tiene otros planes. Sobre todo, para los peces, a los que cambia de lugar.


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