
Durante la última cumbre celebrada en Madrid, los países de América Latina más Andorra, España y Portugal acordaron la creación de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial. Según destacaron los organizadores, el objetivo no solo es reforzar la soberanía digital y cultural de la región, sino también construir una agenda común sobre IA. Sin embargo, solo dos de los 25 gobiernos no apoyaron la iniciativa: el de Javier Milei y el de Santiago Peña. De este modo, Argentina y Paraguay se negaron a firmar el proyecto impulsado por España. La oposición de ambos presidentes llamó la atención por dos cuestiones. En primer lugar, porque a la iniciativa se sumaron países cuyos líderes pertenecen a espacios que van desde el socialismo y el progresismo, hasta la extrema derecha. En segundo lugar, el español y el portugués están subrepresentados en los grandes modelos de IA.
Para tomar dimensión, se estima que solo el 4 por ciento de los datos que entrenan a la inteligencia artificial son en español, y el 2 por ciento en portugués. Por lo tanto, la Alianza busca equilibrar la cancha en un terreno muy desigual que reproduce sesgos sociales y culturales, y que no se corresponden con las realidades y las cosmovisiones de los países que integran Iberoamérica.
Lejos de debatir sobre la inteligencia artificial y sus impactos, el discurso del presidente argentino durante la Cumbre estuvo marcado por la disputa con su par español, Pedro Sánchez, anfitrión del encuentro. “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”, dijo Milei.
Además de bajarle el tono a la discusión, el presidente de España sí se refirió a la importancia de la Alianza: “Lo que estamos haciendo es avanzar hacia una inteligencia artificial ética, humanista, transparente, capaz de hablar todas nuestras lenguas… Es importante que sigamos construyendo una Iberoamérica en la que la inteligencia artificial hable portugués y español, pero también comprenda y respete toda la pluralidad lingüística y cultural que atesora nuestra comunidad”.
Soberanía digital y cultural
La Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial se estructura alrededor de tres ejes: la cooperación para el acceso a datos de calidad, el desarrollo de modelos de lenguaje adaptados a las lenguas y necesidades iberoamericanas, y la colaboración en capacidades de computación para apoyar a científicos, gobiernos y empresas.
Para llevar adelante la misión, el proyecto impulsado por España se nutrirá de iniciativas avanzadas como AMALIA de Portugal, Latam GPT dirigido por Chile, y SoberanIA de Brasil. En este sentido, los países que firmaron el acuerdo trabajarán sobre una base tecnológica compartida que les permita desarrollar sus propias adaptaciones nacionales, lingüísticas y sectoriales.
Entre otros puntos, la declaración final acuerda “situar a las personas en el centro y orientar el desarrollo, la adopción y el uso de la IA a la dignidad, la libertad, la autonomía y el bienestar”. Asimismo, el documento impulsa el desarrollo seguro, ético y responsable de la inteligencia artificial, los entornos digitales libres de sesgos y adecuados para cada edad, y la protección de la soberanía digital y cultural.
“En Iberoamérica queremos construir una posición soberana que permita decidir sobre las tecnologías a utilizar sin imposiciones; que facilite comprender los criterios y orientaciones con que funcionan; que haga posible adaptarlas a nuestras necesidades; que favorezca el aprovechar sus beneficios y minimizar los riesgos y que asegure nuestra participación en la definición de las reglas que condicionarán su desarrollo”, señaló Andrés Allamand, secretario general iberoamericano.

