El lunes 22 de junio se iba a realizar un banderazo en medio del desguace del Instituto y los casos de corrupción.
Protesta realizada por los trabajadores del INTI contra los despidos. Créditos: ATE-INTI.
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Los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial iban a realizar el lunes una asamblea y un banderazo bajo la consigna “Para que gane Argentina hay que sacar a Adorni”. Sin embargo, las autoridades del INTI enviaron un mail para avisar que habrá ‘home office’ obligatorio y que el acceso al Parque Tecnológico Miguelete permanecerá cerrado durante todo el día. La medida no solo intenta frenar el reclamo contra el Jefe de Gabinete, sino que genera todavía más incertidumbre sobre el futuro del organismo, uno de los más castigados desde diciembre de 2023. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, la trabajadora del INTI Giselle Santana, advierte: “No sabemos si esta decisión tiene que ver con la intención de censurar una acción de protesta o con avanzar en los despidos masivos que por ahora están frenados por una cautelar”.
Y continúa: “Tenemos mucha incertidumbre y estamos en estado de alerta para ver si hay novedades en la Justicia el fin de semana. Aunque solo se trate de impedir el banderazo del lunes, nos parece un escándalo. Cerrar un organismo público solamente porque no quieren que escrachen a Adorni es un atropello que además tiene mucho de cinismo. El gobierno se la pasa hablando de que al país se lo saca adelante trabajando y que los estatales somos ñoquis, pero nos mandan a nuestras casas y nos impiden trabajar para que no visibilicemos la corrupción del Jefe de Gabinete”.
La cautelar a la que se refiere Santana fue impulsada por ATE luego de que el gobierno intentara despedir entre 700 y 800 trabajadores, y cerrar 1000 servicios que brindaba el INTI. Sin embargo, en los últimos días de mayo, el juez Elpidio Portocarrero Tezanos Pinto dio marcha atrás a la resolución del Poder Ejecutivo y le ordenó a las autoridades del Instituto frenar la eliminación de funciones y garantizar la continuidad laboral de los trabajadores.
En este sentido, el Instituto es uno de los organismos más perjudicados por la administración libertaria: su presupuesto para este año no solo disminuyó un 55 por ciento en comparación al de 2023, sino que retrocedió hasta el nivel que tenía en 2006, es decir, hace dos décadas. A su vez, según la cuenta de X Defendamos La Ciencia Argentina, el organismo ya perdió más de 830 trabajadores entre despidos, renuncias y retiros voluntarios. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo disolvió el Servicio Argentino de Calibración y Medición (SAC, una red de laboratorios casi única en América Latina que validaba el peso y la medida de diferentes productos) y la Dirección de Metrología Legal.
Aunque los trabajadores están cansados de resistir los embates del gobierno nacional desde hace dos años y medio, Santana encuentra un denominador común que no se negocia: la guardia alta. “Ellos querían cerrar el Instituto en el texto original de la Ley Bases. Si bien en cierto sentido venimos ganando porque el INTI sigue abierto, el costo físico y emocional es enorme y se siente. Es complicado sobrellevar esta lucha, pero es increíble el nivel de decisión que tenemos para pelear y estamos dispuestos a defender el organismo como sea”, subraya Santana.