
Según detalla la Unesco, la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, aprobada en 1972, reconoce que algunos lugares de la tierra poseen “un valor universal excepcional” y deberían formar parte del patrimonio común de la humanidad. Esto significa que los sitios del Patrimonio Mundial pertenecen a todos los pueblos del planeta, independientemente del territorio en el que se encuentren.
Sucede que, hasta el momento, no existía una herramienta que permitiera saber con precisión dónde empieza y termina cada uno de estos sitios. Con eso en mente, los investigadores crearon el mapa para poder calcular cuáles y qué tan expuestos están al avance del agua aquellos lugares que se encuentran cerca de la costa, específicamente a menos de 20 metros sobre el nivel del mar.
Así, de los 1.199 sitios que integraban la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco para fines de 2023 (dato que tomaron los científicos), 386 tienen alguna parte ubicada a 20 metros o menos sobre el nivel del mar. Este número incluye sitios culturales, naturales o mixtos. Sin embargo, los científicos delimitaron 1.250 lugares. Esto se debe a que muchos de esos 386 sitios no son un único lugar sino que poseen varios componentes separados entre sí bajo un mismo título otorgado por la Unesco. Por ejemplo, un conjunto de ruinas repartidas en distintos puntos de la costa. Al contar cada una de esas partes por separado, el total asciende a 1.250 lugares contorneados, que en conjunto cubren más de 235 millones de hectáreas y son los que finalmente integran el mapa. Algunos de los lugares que figuran son la Ópera de Sídney en Australia, los tramos costeros de la Gran Muralla China, los moai de Rapa Nui y gran parte de San Petersburgo en Rusia.

Para crearlo, el equipo científico trabajó entre 2022 y 2024 en el trazado de los límites de cada sitio. Para hacerlo, combinaron los planos oficiales presentados por los países ante la Unesco al momento de inscribir cada lugar en la lista, con imágenes satelitales de alta resolución de Google Earth. Así, la cartografía –que recibió el nombre de Glo-CoH, es decir Global Coastal Heritage o Patrimonio Costero Global– se basa en la lista de Sitios del Patrimonio Mundial de 2023, pero el equipo planea actualizarlo hasta 2026 antes de que finalice este año.

