Una universidad pública aumenta su producción de repelentes para combatir el brote de dengue

La Universidad Nacional del Chaco Austral elabora cuatro mil unidades por día. El producto se consigue en diferentes comercios y además se distribuye en las municipalidades para que se reparta de forma gratuita.

El repelente es uno de los productos que se elabora en el Laboratorio de Cosméticos. Créditos: UNCAUS.
El repelente es uno de los productos que se elabora en el Laboratorio de Cosméticos. Créditos: UNCAUS.

El Laboratorio de Cosméticos de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS) elabora repelentes para combatir la epidemia de dengue que azota al país. Si bien se trata de un producto que fabrican hace años, en los últimos días aumentaron su producción a cuatro mil unidades diarias –antes realizaban alrededor de 1500– con el fin de colaborar con la crisis sanitaria. Además de conseguirse en farmacias y comercios a un precio menor al de las marcas que dominan el mercado, la Universidad realizó entregas a diferentes municipios para que puedan repartirlo de forma gratuita. Aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), la UNCAUS ya recibió llamados de provincias como Entre Ríos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para adquirir el artículo. El objetivo es aumentar su producción a 10 mil repelentes por día, pero para eso necesitan una inversión de 50 mil dólares.

“Esto demuestra que los recursos que se asignan a las universidades públicas y a la educación en sus diferentes niveles no son gastos, sino más bien son una inversión, porque una vez que se canaliza los ahorros del Estado Nacional a las universidades, nosotros podemos ver cómo esto después lo devuelve la Universidad. Y lo devuelve no solo en el capital humano formado, sino también en todo lo que se produce y que empieza a dar respuestas sociales cuando a veces otros sectores de la sociedad no las están dando”, subraya Germán Oestmann, rector de la UNCAUS, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

Frente al desabastecimiento de repelentes que hay en buena parte del país y con la apertura de importaciones que tardarían varias semanas en llegar, el impulso para cubrir la demanda y solucionar esta problemática se encuentra en las aulas y en los laboratorios de la Universidad Nacional del Chaco Austral.

“Como universidad nacional, lo que buscamos es que el repelente no entre en el juego de la ley de oferta y demanda, y que suba el precio por escasez de productos. Lo que buscamos es que sea un repelente a un precio social y que cumpla con los objetivos de la educación pública que son inclusión y accesibilidad. Aspiramos a que todas las personas puedan tener un repelente económico que esté al 50 por ciento de las primeras marcas”, resalta Oestmann.

Con valor social

El repelente nació como un proyecto de extensión que se repartía en zonas del Chaco impenetrable y otros lugares carenciados. Con otra realidad presupuestaria y el aumento sostenido de casos de dengue que hubo, la UNCAUS tuvo que habilitar el producto en la ANMAT para comenzar su comercialización y distribuirlo en distintas provincias, tanto al sector público como privado. En este sentido, la Universidad no solo es una usina de producción de conocimientos, sino que esos conocimientos y esos desarrollos están al servicio de la comunidad.

El trabajo de las universidades nacionales en momentos de necesidad como la pandemia de covid y la epidemia de dengue demuestran la empatía social que tiene el sistema educativo argentino de carácter público. Tener universidades en distintos lugares de Argentina, con distintas geografías, distintas realidades y distintos climas, hace que la investigación sea orientada a la resolución de problemáticas locales, como en este caso fue estudiar el dengue y desarrollar un repelente universitario muy efectivo”, afirma el rector.

A través del repelente, la Universidad brinda un servicio sanitario de cuidado de la salud que tiene un efecto preventivo sobre una enfermedad como el dengue y las complicaciones que conlleva contraer esta enfermedad. La mosquita en nuestra zona es algo que siempre está y vamos a tener que convivir con ella. Por lo tanto, es fundamental disminuir las posibles picaduras y con ella los posibles contagios”, señala el farmacéutico.

Conocer el problema

Hace más de una década que el dengue está presente en Chaco, en especial en los meses donde hace más calor. Por eso, desde la UNCAUS encararon un proyecto de extensión universitaria entre docentes y estudiantes.

 “La idea de la producción de repelentes nace con la necesidad de brindar un servicio sanitario a la comunidad a partir de la Universidad desde la carrera de Farmacia. Es un desafío que nos pusimos como grupo para que toda la sociedad tenga acceso a un producto de calidad, de alta eficacia a bajo costo”, cuenta Gerardo Sáenz, farmacéutico de la UNCAUS que coordina la producción de repelentes en el Laboratorio de Cosméticos, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

En 2009 y 2010, Chaco atravesó una epidemia de dengue y la Universidad junto a sus investigadores tomó el desafío de producir un repelente que esté aprobado por la ANMAT. Si bien pasó varios años entregándolo al gobierno provincial, recién en 2023 pudieron comercializarlo a través de terceros.

“Hoy día ese objetivo está cumplido y es un producto que se puede encontrar en las góndolas tanto en los supermercados como en las farmacias. La comunidad tiene el acceso a un producto de calidad, de alta eficacia y bajo costo, producido por una universidad que tiene una ética comercial y prioriza lo sanitario sobre lo económico”, subraya Sáenz.


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Nicolás Retamar

Redactor. Docente y licenciado en Comunicación Social.