
“Con un grupo de la Universidad de Chile trabajamos en la analítica del deporte desde hace 20 años. De alguna forma, el libro refleja todo este tiempo de laburo. Aunque ya existen otros textos que abordan temas similares, lo que tiene de interesante este caso es que lo hacemos personas que estamos involucradas específicamente con el fútbol a partir de la matemática”, cuenta Durán, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
Y continúa: “Tratamos de hacerlo de manera muy amena, divertida y didáctica a través de historias. En este aspecto, el centro del libro no es la matemática. La idea es que pueda leerlo cualquier persona y no quede cerrado a especialistas en números y estadísticas”.
El libro está dividido en bloques que involucran a la matemática desde diferentes aspectos: para mejorar y analizar al fútbol, para proyectar y predecir los resultados, para la programación de los torneos, y para la implementación de tácticas y tareas específicas en el campo de juego. A su vez, cada parte tiene sus propios apartados. Por ejemplo, la parte sobre la matemática en la programación de los torneos cuenta con dos capítulos: “Fixtures inteligentes” y “Viajar menos, descansar y entrenar más”.
En este sentido, Durán y su equipo se encargan de diseñar el armado de los torneos de primera división en Chile y Ecuador, entre otros países. “En Chile armamos el fixture desde el año 2005 y ahora estamos trabajando en Ecuador también. A su vez, trabajamos un tiempo en la liga de fútbol argentina y en otras disciplinas como básquet y voley”, detalla el matemático, quien además es investigador del Conicet y decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Lejos de ser un capricho académico o intelectual, el armado de un fixture influye en muchísimas cuestiones, como los kilómetros que recorre cada equipo, la fatiga que acumulan los jugadores y el estado de los campos de juego. En este aspecto, cuando un jugador se lesiona en una cancha que está en mal estado porque tuvo varios recitales hace pocos días, un calendario mal diseñado puede generar pérdidas económicas para los clubes.
Más allá de la programación, la matemática adquirió un lugar central en la planificación de los cuerpos técnicos. De esta manera, los GPS y los programas con inteligencia artificial arrojan miles de estadísticas que hay que traducirlas y darles un sentido determinado para optimizar los procesos y obtener mejoras a la hora del partido. “Nosotros estamos trabajando con el Racing de Santander y contamos esa historia, pero también abordamos los casos del Liverpool y el Brentford. Antes era muy usual en los deportes de Estados Unidos, pero hoy se está expandiendo sobre el fútbol, especialmente en Europa”, relata Durán.

