Una encuesta reveló que recibirse en la UNQ es garantía de estabilidad laboral y movilidad social ascendente

El estudio indicó que el 90 por ciento de sus graduados tiene empleo formal y el 88 por ciento está por arriba de la línea de pobreza.

Graduados sostienen sus diplomas en el último acto de colación. Créditos: Marcelo Cagna / UNQ.
Graduados sostienen sus diplomas en el último acto de colación. Créditos: Marcelo Cagna / UNQ.
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A través del Departamento de Ciencias Sociales y el Programa Institucional de Graduados, la Universidad Nacional de Quilmes realizó su tercera encuesta anual sobre la situación laboral de sus graduados. No solo se trata de una comunidad donde el 70 por ciento es primera generación en su hogar, sino que recibirse en la UNQ es sinónimo de empleo formal y movilidad social ascendente. En este sentido, las cifras son contundentes: el 90 por ciento tiene trabajo registrado y el 88 por ciento está por arriba de la línea de pobreza. “La universidad pública cumple funciones sociales estratégicas no solo por la construcción de conocimiento científico, pensamiento crítico y ciudadanía, sino que también es un vector de ascenso social, en especial para quienes nacen en condiciones más desfavorables”, destacaron sus autores en el documento.

Para poder referir el estado laboral y los ingresos de los graduados, el informe compara su situación con el de las personas que viven en Almirante Brown, Avellaneda, Florencio Varela, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes, y mide las cifras en relación a las publicadas por el Indec.

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, el responsable técnico de la encuesta, José Muzlera, reflexiona: “La Universidad es una institución que promueve el ascenso social. Según los datos del Indec, el 28 por ciento de la población del Conurbano Sur estuvo por debajo de la línea de pobreza para el segundo semestre de 2025. Sin embargo, este porcentaje fue solo del 12 por ciento en nuestros graduados”.

Por el contrario, mientras que el 74 por ciento de los graduados de la Universidad percibió ingresos superiores a dos canastas básicas totales en el segundo semestre de 2025, el 39 por ciento de la población del conurbano estuvo en este grupo.

Ingresos de los graduados de la UNQ en relación al resto de las personas del conurbano sur.
Ingresos de los graduados de la UNQ en relación al resto de las personas del conurbano sur.

A su vez, graduarse en la Universidad Pública es sinónimo de trabajo registrado. Cuando en el Conurbano Sur la cifra de informalidad laboral fue del 45 por ciento, en los recibidos de la Universidad Nacional de Quilmes fue del 10 por ciento. Por lo tanto, el 90 por ciento de los alumnos que finalizan sus estudios allí tienen empleo formal. Al mismo tiempo, el 80 por ciento realiza su actividad en relación a aquello que estudió durante la carrera que eligió.  

En este aspecto, del informe realizado por el Departamento de Ciencias Sociales se desprende otro dato que hace hincapié en la importancia avanzar lo máximo posible en los estudios: las personas con mayor nivel de formación tienen más posibilidades de trabajar en un empleo vinculado a lo que estudiaron y de recibir remuneración por ello. En el caso de los graduados de la UNQ, el 81 por ciento de quienes tienen título de pregrado recibe remuneración por su trabajo. Aunque se trata de un número alto, se eleva al 89 por ciento para quienes tienen título de grado y al 94 por ciento para quienes tienen títulos de posgrado. 

“Estudiar en la universidad pública te cambia el destino. Estadísticamente, las personas tienen muchas más posibilidades de insertarse en el mercado con un empleo relacionado a lo que estudiaron. Aunque los números varían en algunos casos, la ecuación también funciona en aquellas carreras donde se cuestiona la salida laboral”, subraya Muzlera, quien también es director de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la UNQ.

En relación al sector donde trabajan, la estadística general se reparte entre el público y el privado. No obstante, las cifras varían de acuerdo a las unidades académicas. Por ejemplo, el 72 por ciento de los graduados en Economía y Administración está empleado en el sector privado. Por su parte, el número desciende al 56 por ciento para los de Ciencia y Tecnología y baja al 29 por ciento en Ciencias Sociales y Humanidades. Por el lado de la Escuela Universitaria de Artes, sus graduados tienen el índice más alto de inserción mixta. Aunque el 49 por ciento trabaja en el Estado y el 29 por ciento en el privado, el 20 por ciento realiza actividades en ambos sectores.

En esta línea, el documento realizado por la UNQ subraya que es más probable que sus graduados trabajen para el Estado cuanto mayor nivel de formación tienen. “Es el Estado quien suele demandar, sobre todo en ciencias y humanidades, aquellos profesionales con mayor nivel de formación, maestrías y doctorados”, detalla Muzlera.

Más allá de los porcentajes, la encuesta demuestra una vez más el valor de la Universidad Nacional de Quilmes no sólo en relación a la producción de conocimiento, sino como canal de inclusión y movilidad social en la región. Frente a un gobierno que ataca a las casas de altos estudios y las desfinancia, el documento subraya: “La inversión en educación superior retorna a la sociedad en forma de estabilidad económica, pensamiento crítico y desarrollo estratégico”.


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