
-¿Se acuerda de la primera vez que pisó la Universidad?
-Sí, fue una gran emoción. Siempre disfruté estudiar, aprender y debatir. La Universidad es un lugar muy cómodo donde, más allá de los conflictos, nos sentimos a gusto. Esta institución tiene una escala humana porque podemos dialogar y compartir espacios más allá de la enseñanza, la investigación y la extensión.
-La mayoría de las personas que habita la Universidad destacan lo mismo.
-No solo me cruzo en los pasillos con exestudiantes que me saludan, sino que acá la gente trabaja con alegría, trae a sus hijos y quiere que su familia se integre a la Universidad. Esta es una institución que contiene y acompaña los procesos de crecimiento. También tenemos ceremonias de reconocimiento para los trabajadores que se jubilan. Sin embargo, la pandemia nos alejó un poco y se perdieron algunos procesos que antes eran interpersonales. Todavía nos falta encontrar el equilibrio entre las comunicaciones cara a cara, los mails y los WhatsApp. Somos una Universidad madura que tiene la vocación de mantener su escala humana.
Federal y de jerarquía
Además de las carreras de grado presenciales que se cursan en las aulas de la institución, la Universidad Nacional de Quilmes tiene una amplia oferta académica virtual de grado y posgrado. Esto no solo les da la posibilidad de obtener un título a miles de estudiantes de otras regiones, sino que le permite a la UNQ ampliar su campo de acción y trascender las fronteras de su propio territorio. En la actualidad, la Casa de Altos Estudios cuenta con 14 carreras de grado y más de 60 de posgrado que se cursan de forma remota.
-Tenemos estudiantes en muchas provincias cursando carreras de grado y posgrado, para nosotros es un gran orgullo. La tarea de los tutores y las tutoras es fundamental porque apoyan, acompañan y resuelven todas las trabas para sostener las cursadas de nuestros alumnos virtuales. Por eso es tan exitosa esta modalidad en nuestra Universidad.
Las dos pandemias
La gestión 2021-2025, que tuvo a Alfredo Alfonso como rector, a María Alejandra Zinni como vicerrectora y a Daniel Fihman como secretario general, estuvo marcada por dos hechos que transformaron la vida no solo de la Universidad, sino de toda la sociedad. En este sentido, el Covid-19 y el triunfo de la Libertad Avanza a nivel nacional alteraron los objetivos y los planes de la institución. A pesar de eso, el actual vicerrector destaca algunos logros de ese período. “Fue un esfuerzo enorme contra viento y marea, pudimos consolidar carreras, proyectos e investigaciones nuevas. Además, sostuvimos el ingreso a la docencia por concurso, la plenitud de derecho para los no docentes, y las becas para estudiantes. A pesar de todo, estamos de pie y seguimos investigando, enseñando y conteniendo. Nuestra producción se mantuvo y somos una de las universidades con más registros de producciones científicas en la Argentina. El nivel de las investigaciones que se realizan es muy alto y reconocido en Ciencias Sociales, Arte, Economía y Administración, Ciencia y Tecnología”, resalta Fihman.
Actualización y adaptación
-Si bien hay continuidad con el mandato que tuvo Alfredo Alfonso como rector, ¿cuáles son los desafíos de este nuevo período?
–-En primer lugar, el objetivo es consolidarnos y fortalecernos como institución. Además, hay que mejorar y actualizar los planes de estudio. Tenemos que adecuar la oferta académica a la realidad de los tiempos de estudio de los alumnos. Si la carrera es de cuatro años, debe poder cursarse en ese lapso. Es un desafío enorme porque no solo hay que adecuar y priorizar contenidos, sino también mejorar los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Hoy, el tiempo de graduación en muchas de nuestras carreras es de nueve o diez años. Por otra parte, también tenemos que incluir las prácticas de extensión dentro de la formación de grado.
-¿Qué carreras son las que más demanda tienen en la Universidad?
-Informática, Enfermería, Terapia Ocupacional y las carreras de Ciencia y Tecnología tienen una matrícula que siempre está en crecimiento. Sin embargo, este año tuvimos una enorme cantidad de inscriptos en Comercio Exterior. Es un fenómeno que tiene que ser objeto de análisis, pero es probable que tenga que ver con el aumento de las importaciones y la disminución de la producción nacional. Tenemos una oferta diversa, los estudiantes se anotan en función de su vocación y del conocimiento que tienen sobre la salida laboral y el desarrollo profesional.
En marzo de 2023 comenzó Puentes, un proyecto impulsado por la provincia de Buenos Aires para que las personas que viven en el interior puedan acceder a la educación superior sin moverse de sus lugares de origen. Hasta el momento, 80 municipios y 20 universidades forman parte del Programa, que ya cuenta con casi 15 mil estudiantes inscriptos, más de 280 carreras ofrecidas y más de 1300 graduados. “La presencia de las actividades de pregrado y grado en todo el territorio de la Provincia también da cuenta del acompañamiento a esta política de extender la formación universitaria en los municipios donde no hay instituciones de educación superior. A través de esta iniciativa, la presencia de la Universidad se ve en todos esos territorios”, destaca Fihman.
De Argentina al mundo
-Durante la gestión anterior se fortaleció el vínculo con Asia, y en los últimos días la UNQ recibió a delegaciones de Corea del Sur y de China. ¿Qué importancia tiene para la institución?
-Al contrario de la mirada del gobierno nacional, entendemos que Argentina necesita una integración multipolar. Tenemos que vincularnos con todos los países y con las instituciones universitarias con las cuales tengamos puntos en común. Nos interesa la visita de representantes asiáticos por el alto desarrollo tecnológico que tienen. Hay mucho para articular y notamos una gran predisposición de ellos hacia nosotros. Por supuesto que hay relación con distintas universidades latinoamericanas, pero también queremos integrarnos a otras instituciones del mundo.

El conocimiento y la innovación en peligro
La ciencia, la tecnología y la educación superior atraviesan la peor crisis desde el regreso de la democracia: salarios por debajo de la línea de pobreza, recortes, despidos, estigmatización de sus trabajadores, venta de inmuebles y de empresas estratégicas marcan el pulso. Frente a esta situación, el vicerrector reflexiona sobre el rol de la Universidad Nacional de Quilmes y las intenciones del gobierno nacional.
-El desfinanciamiento del Conicet y de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación no solo nos va a pegar a nosotros, sino a todo el sistema universitario. Uno de los desafíos es cómo sostener esos proyectos, a pesar de la retirada del Estado. En este sentido, para financiar diversas actividades, pensamos articular con organismos internacionales y con el sector privado. Por supuesto que no es lo mismo y que no debe reemplazar al financiamiento estatal, pero vamos a poner toda nuestra energía para sostener esos trabajos.
-Aunque parece sólo una cuestión económica, las decisiones del Poder Ejecutivo deterioran el prestigio de la ciencia, la tecnología y la educación superior en el país.
-La eliminación de los PICT 2022 y 2023 son una estocada muy dura para el financiamiento de la investigación y la transferencia de conocimiento. El Consejo Superior de la Universidad repudió la decisión del gobierno nacional y la idea es, junto al sistema universitario, poner en conocimiento las consecuencias que trae esta medida. Como alguna vez mencionó Alfredo Alfonso, lo que nosotros no producimos acá, lo tenemos que comprar afuera más caro. Es mentira que esto significa un ahorro para el país. Al mismo tiempo, lo más preocupante es que lo que se destruye rápidamente, tarda muchos años en reconstruirse.
-Diferentes universidades se presentaron ante el Poder Judicial para reclamar por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. ¿Qué novedades hay al respecto?
-Estamos muy atentos a lo que pueda llegar a suceder en los próximos días. El Congreso dijo que las universidades tienen que tener este financiamiento y el Poder Ejecutivo dictó un decreto absolutamente ilegal. En la medida cautelar pedimos que se incrementen los salarios conforme a lo que dice la Ley. Estamos convencidos de que vamos a tener un fallo favorable.
-¿Corre peligro el inicio del primer cuatrimestre de 2026 si el Poder Judicial falla a favor del gobierno nacional?
–Tenemos docentes e investigadores que cobran por debajo de la línea de pobreza, entonces abandonan sus proyectos y se van del país, o se dedican a otra actividad. Eso nunca sucedió de esta manera en democracia. Por lo tanto, siempre está en peligro el cuatrimestre. A su vez, los gastos de funcionamiento se incrementaron de manera exponencial, y el aumento que otorgó el gobierno en 2024 quedó desactualizado porque los servicios siguieron subiendo. Por otra parte, nos preocupa muchísimo la situación de las obras sociales universitarias, y una de las causas del no inicio del primer cuatrimestre de 2026 tiene que ver con esta crisis.
-Pareciera que el Poder Ejecutivo juega con la necesidad de los trabajadores y apunta a desgastar la situación lo máximo posible.
-Queremos a la Universidad abierta, llena de estudiantes y con investigaciones produciendo contenido, pero en estas condiciones se hace difícil. A veces tenemos la sensación de que el gobierno quiere que las asociaciones se cierren, que no haya gente, que no se discuta, que todo se privatice y que solo puedan acceder a la educación superior quienes tengan familias y recursos que acompañen esa trayectoria.

