Un equipo de la UNQ se destaca en el ámbito internacional y asesorará en educación al gobierno uruguayo

El Centro de Políticas Públicas en Educación, Comunicación y Tecnología se consolida como referencia en la región.

Tres de cuatro estudiantes de nivel secundario en Uruguay tienen ausentismo crónico. Créditos: portaldeyoung.
Tres de cuatro estudiantes de nivel secundario en Uruguay tienen ausentismo crónico. Créditos: portaldeyoung.
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El Centro de Políticas Públicas en Educación, Comunicación y Tecnología (CentroECT) de la Universidad Nacional de Quilmes fue seleccionado por el gobierno uruguayo para identificar los motivos del ausentismo estudiantil. El objetivo es determinar las causas de las faltas y elaborar políticas públicas eficientes para combatir lo que algunos especialistas denominan como una problemática crónica. La propuesta será llevada adelante junto a la Oficina Regional de la Unesco en Montevideo, la Universidad de la República y la Administración Nacional de Educación Pública de Uruguay. A su vez, el CentroECT fue elegido por Unicef Uruguay y diseñó un Laboratorio de Ciencias Comportamentales para Infancias. En este sentido, su tarea será evaluar por qué no funcionan las políticas públicas para los más chicos y proponer soluciones basadas en las realidades de esas personas.

En un contexto nacional de ataque a la ciencia y las universidades, el CentroECT se destaca a nivel internacional como un instrumento que ofrece soluciones concretas y refuerza la importancia de las casas de altos estudios a nivel social. “En este momento tan difícil para la comunicación, la educación y las ciencias sociales, nuestro Centro es una alternativa potente que tiene la capacidad de construir y potenciar alianzas con organismos internacionales para generar propuestas específicas de conocimiento y acción“, subraya María Teresa Lugo, directora del CentroECT, en conversación con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

En el primer caso, orientado al problema del ausentismo en las escuelas secundarias de Uruguay, el proyecto articula conocimiento académico con políticas públicas. “Vamos a tomar todos los datos y las evidencias disponibles para identificar las causas relacionadas a las faltas y al deterioro de las trayectorias educativas de los estudiantes“, explica Lugo. De 30 propuestas que se presentaron al Fondo de Transformación Digital de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Uruguay, solo se eligieron cuatro y el CentroECT de la UNQ fue la única institución extranjera seleccionada.

Para tomar dimensión del problema, en Uruguay se considera que sus estudiantes del nivel secundario tienen ausentismo crónico: 75 de cada 100 alumnos faltan al menos a un 10 por ciento de las clases durante todo el ciclo lectivo. Peor aún, 40 de cada 100 faltan al menos a un 20 por ciento de las clases. En 2023, el promedio de inasistencias en los liceos públicos de enseñanza media básica fue de 35 días, sobre un total de 170 días de clase.

En este sentido, Lugo destaca: “La adjudicación de este Fondo representa un nuevo hito para el Centro, que continúa ampliando su inserción internacional y consolidando alianzas estratégicas con organismos multilaterales. Asimismo, refuerza el posicionamiento de la UNQ como un actor relevante en la producción de conocimiento y el diseño de soluciones innovadoras para los desafíos contemporáneos”.

María Teresa Lugo, directora del CentroEPC de la UNQ.
María Teresa Lugo, directora del CentroEPC de la UNQ.

Además de colaborar en la reducción del ausentismo en las escuelas secundarias de Uruguay, el CentroEPC fue elegido por Unicef Uruguay en octubre de 2025 para diseñar un Laboratorio de Ciencias Comportamentales para Infancias (LCCI). En esta línea, el desafío fue mejorar la eficacia de las políticas públicas orientadas al sector a través de soluciones innovadoras, medibles y escalables.

Durante el proceso de consultoría, el equipo del Centro trabajó en el diseño conceptual y metodológico del laboratorio, así como en la definición de las líneas estratégicas para su implementación. Entre otras tareas, el LCCI tendrá que diagnosticar por qué una política no produce los resultados esperados. Luego, deberá transformar la evaluación en soluciones factibles, centradas en las personas, y aplicables a escala pequeña. En caso de tener éxito, podrá transformarse en una política pública con un alcance cada vez mayor.

“Estamos muy orgullosos de haber sido elegidos por Unicef Uruguay. El reconocimiento consolida la trayectoria del Centro en estos años, donde viene desarrollando proyectos de investigación aplicada y asesoramiento técnico para la ejecución de políticas públicas”, afirma la directora del CentroECT.


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