La búsqueda del oro negro: la exploración sísmica para extraer petróleo y el daño a los ecosistemas

El ruido de las explosiones puede ser letal para la fauna y los Estados buscan mitigar los efectos a través de regulaciones. El ejemplo del Proyecto Argerich, el primer pozo exploratorio offshore en el Mar Argentino.

El buque noruego se encuentra actualmente en el puerto de Buenos Aires, mide 100 m de largo y pesa más de 3 mil toneladas. Créditos: Tramas.
El buque noruego se encuentra actualmente en el puerto de Buenos Aires, mide 100 m de largo y pesa más de 3 mil toneladas. Créditos: Tramas.

Por Camila Basso

El petróleo, junto con el gas y el carbón, proporciona el 82 por ciento de la energía a nivel mundial; su importancia es tal que los distintos países del mundo buscan controlarlo, llegando incluso a guerras. No obstante, hay cuestiones que no se suelen tener en cuenta alrededor de este tema como las consecuencias en los ecosistemas terrestres, marinos y en las comunidades. Para extraer el petróleo son necesarios algunos pasos previos, como la exploración sísmica, un fenómeno que puede impactar en la fauna marina. Es por esto que países como Argentina cuentan con regulaciones que buscan mitigar sus efectos. De manera reciente, se puso en funcionamiento el Proyecto Argerich, el primer pozo exploratorio offshore (aguas ultraprofundas) en el Mar Argentino. Esta exploración abarca 15 mil km2 y se realiza a más de 300 km de la costa de la provincia de Buenos Aires. En su momento, la entonces secretaria de Energía, Flavia Royón, aseguró que Argerich tiene el potencial de ser la nueva Vaca Muerta. Si los estudios preliminares demuestran ser correctos, se podrían obtener 200 mil barriles de petróleo crudo por día. Pero no todo lo que brilla es oro.

Producción: Camila Basso.

Para determinar dónde se encuentran los yacimientos de petróleo, se generan pequeños sismos con cañones de aire comprimido. El rebote del sonido contra el fondo del océano permite generar un mapa para visualizar dónde se encuentra el crudo. El ruido de estas explosiones puede afectar e, incluso, ser letal para la fauna del Mar Argentino, como la ballena franca austral, orcas, peces, delfines, pingüinos, lobos y elefantes marinos. Según Greenpeace, las consecuencias van desde la desorientación, cambios en su comportamiento, estrés y reducción de la viabilidad de los huevos hasta la discapacidad auditiva, lesiones masivas y muerte por ahogamiento o varamientos.

La ONG (en conjunto con ocho asociaciones nacionales del cuidado del mar y medio ambiente) exigió la prohibición total de las exploraciones sísmicas en manos de la empresa noruega Equinor ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, la petición fue rechazada ya que el país cuenta y puso en vigencia en junio de 2021 el Protocolo para la Implementación del Monitoreo de Fauna Marina en Prospecciones Sísmicas a través de la resolución 201/2021, que apunta a comprender e implementar acciones que mitiguen los efectos de la exploración sísmica sobre los animales marinos.

Créditos: Greenpeace Argentina.

“Está comprobado por científicos que la prospección para la extracción de petróleo tiene un impacto en los organismos marinos, en especial los mamíferos, porque interviene en la ecolocalización. La frecuencia con la que ocurren los disparos de aire es la misma con la que la mayoría de las ballenas se comunican” declara Andrea Jesulich, bióloga marina de la Universidad de Oriente de Venezuela y magíster en oceanografía biológica, para la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.

Mitigar los daños lo máximo posible

Jesulich trabaja para la empresa Argentina MMO Environmental Services como operadora de monitoreo acústico pasivo (PAM, por sus siglas en inglés) y observadora de mamíferos marinos (MMO, por sus siglas en inglés). Formó parte de la tripulación del BGP PROSPECTOR, el barco de Equinor que recorrió el Mar Argentino durante noviembre llevando a cabo estas exploraciones. Junto a un equipo de investigadores, la bióloga estuvo a bordo del buque noruego con el objetivo de ejecutar aquel protocolo argentino para la protección de los mamíferos acuáticos.

Nuestra tarea principal es observar el perímetro que se establece alrededor de la fuente sísmica y realizar avistajes de animales marinos como ballenas, delfines, lobos marinos, y tortugas en algunos casos”, explica a la Agencia. Y agrega: “Llevamos a cabo acciones de mitigación, es decir, dar cumplimiento a todas las normativas y acciones del protocolo para evitar daños a estos animales.”

De esta manera, bajo la regulación estatal, los biólogos pueden constatar que el impacto a la fauna marina sea el menor posible al intervenir de manera directa respecto a cuándo llevar a cabo los bombardeos.

La tarea principal de los biólogos es evitar que los mamíferos se encuentren en la zona de bombardeo. Créditos: Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia.
La tarea principal de los biólogos es evitar que los mamíferos se encuentren en la zona de bombardeo. Créditos: Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia.

Jesulich explica: “Un radio de mil metros de la fuente es el perímetro más peligroso y dañino por lo que se traza un diámetro de 2 mil metros en total alrededor de la fuente donde no puede haber mamíferos marinos cerca. Con binoculares, radares, hidrófonos, cámaras y comunicaciones con otros buques en la zona podemos saber qué tan cerca están estos animales del perímetro. Establecer esta distancia permite que la fauna pueda no ser impactada de una forma peligrosa”.

Si los mamíferos se encuentran dentro de aquel perímetro de mil metros, los biólogos intervienen y detienen todo accionar hasta que se alejen de la zona. Una vez fuera del radar y tras un período de espera y observación de una hora (que se reinicia cada vez que hay un avistaje), se comienza de manera paulatina con los bombardeos de sonido –se hacen gradualmente para que los animales puedan seguir alejándose de la zona y permanecer a salvo–.

Respecto a esto, Jesulich detalla que “en países donde no hay estos tipos de regulaciones, la única acción de mitigación que existe se lleva a cabo cuando se comienza la exploración en sí misma. Sin exploración previa de la zona lo que sucede es que se enciende la fuente de ruido, que no puede apagarse una vez que comienza y se ve a los animales pasar por al lado de ellas y no se puede hacer nada al respecto.”

El Estado debe regular

El Protocolo funciona para que las regulaciones de protección de la fauna vayan más allá de reglamentaciones empresariales y se cumplan por ley.  “Si nosotros nos comparamos con otros países de América, Argentina apenas tiene dos o tres áreas de exploración sísmica de todo el mar, mientras que la costa de Brasil, por ejemplo, está llena de áreas de exploración”, ejemplifica la bióloga.

Gente con la que hemos trabajado dice que los argentinos somos estrictos y es porque estamos luchando por nuestra causa. La ley menciona que el observador marino empieza a trabajar desde que sale el barco del puerto hasta que vuelve a entrar. Hay tramos donde pasas cerca de la costa o cuando hay tormentas que no habría por qué observar y, sin embargo, ahí estamos haciéndolo”.

Jesulich junto a su compañera de trabajo en pleno avistaje. Créditos: Andrea Jesulich.
Jesulich junto a su compañera de trabajo en pleno avistaje. Créditos: Andrea Jesulich.

Con el cambio de gobierno y tras las declaraciones del presidente Javier Milei sobre el cambio climático, existen dudas sobre si este protocolo seguirá cumpliéndose. Respecto a esto, Jesulich asegura que “sin un marco gubernamental le facilitás la parte protocolar al cliente”.

Pero, advierte: “También es cierto que es una ley que salió y, de alguna forma, fue hecha junto a la industria petrolera por lo que hay muchos intereses de por medio. Hay que entender que la parte corporativa siempre se maneja en base a una demanda y hoy la demanda de la gente es el cuidado ambiental. Es algo que se conoce y exige en la sociedad, por lo que la tendencia empresarial será esa”. Y cierra: “Estas empresas no quieren accidentes con fauna marina porque, más allá del impacto ambiental, se trata de un accidente laboral que puede tener repercusiones legales. Por ese lado sirve la ley, para poder ejercer el trabajo de mitigación sin presiones.”

AulaCiencia: noticias producidas en el marco del curso de Profesionalización en prácticas periodísticas

Últimas noticias de la sección Ambiente:



¿Te gustó esta noticia? ¡Compartila!